
El sexo anal puede ser inmensamente doloroso o placentero, de acuerdo a si actúas de forma adecuada o no. Por regla general, la iniciación en esta práctica supone un relativo grado de dolor, aunque una buena relajación y lubricación puede abrirte las puertas a una nueva forma de goce.
Si estás interesado/a y dispuesto/a a iniciarte en el sexo anal o bien a profundizar tus conocimientos en la materia para sacarle más jugo, debes saber que el ano contiene más finales nerviosos que cualquier otra parte del cuerpo masculino y muchos más que cualquiera de la anatomÃa femenina, excepto el clÃtoris.
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Publicado por MatiasRiva en - Mitos, - Pareja, SexologÃa el 6 Noviembre, 2009
Tagdolor, esfinter, lubricacion, protección, relajacion, sangrado, sexo, sexo anal CoNo hay comentarios

Atención caballeros, para que no pisen en falso cuando vayan a proponerle a su pareja tener sexo anal.
De plano debes saber que no es tan sencillo, debes tener mucho tacto y pensar bien cómo y cuando se lo vas a decir, y sobre todo, cómo vas a proceder cuando estés en la cama.
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Publicado por Femina en - Pareja, Consejos, SexologÃa el 31 Diciembre, 2008
Tagaño, Consejos, Hombres, lubricacion, mujeres, pareja, sexo anal, sexo dolor Co2 Comentarios

El Kamasutra, la famosa biblia del sexo tiene un espacio especial para el sexo anal, una de las formas de placer más especiales para hombres y mujeres.
Según este libro, el sexo anal no es para todos, pues requiere conocimiento, paciencia y práctica.
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Esta es una duda muy frecuente entre las parejas que practican el sexo anal con regularidad o quieren probarlo.
Efectivamente existe el riesgo de que una mujer se embarace aún teniendo coito anal, aunque las posibilidades son menores que teniendo sexo vaginal.
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Por lo general lo que se mueren de ganas por tener sexo anal son los hombres y son las mujeres las que suelen mostrarse reticentes (aunque también algunas mujeres lo piden y hasta con bastante ahÃnco).
Y como todo en una relación tiene que decidirse de a dos, el dilema está en cómo hacerle la propuesta sin morir en el intento.
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A diferencia de la vagina, el ano no tiene lubricación natural que facilite la penetración, y sus músculos son menos elásticos. Entonces, hay que darle una ayudita…
El lubricante artificial a base de agua está elaborado para su aplicación segura en el orificio anal, no tiene olor, es fácil de limpiar y es compatible con el látex de los preservativos.
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¿Es malo el sexo anal?
Pues al lado las cuestiones morales, ya que el sexo es cuestión de cada uno. Aquà lo que nos interesa es explorar el tema desde el punto vista médico, es decir, qué problemas de salud nos podrÃa ocasionar.
Como todos sabemos, el ano está diseñado par expulsar las heces, mas no para recibir la penetración, como lo está la vagina. Los pliegues internos se deterioran a causa de la relajación del anillo esfinteriano durante el coito anal.
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El sexo anal es la pequeña sucia fantasÃa con la que hombres y mujeres, de cualquier preferencia sexual y edad, atesoran realizar aunque muchos no se atrevan a admitirlo.
Esa aura de tabú que aún rodea al sexo anal es lo que lo hace tan fascinante y excitante. Pero cuidado, antes de embarcarte en una aventura desconocida debes tomar ciertas precauciones para que la experiencia resulte placentera para ambos.
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El sexo anal sin condón es más riesgoso que el sexo vaginal sin él, pues el ano es una fuente grande de todo tipo de bacterias por la presencia de heces.
Por eso, si vas a tener sexo anal dos cosas muy importantes a tener en cuenta antes de hacerlo: la persona pasiva tiene que evacuar con anticipación y limpiarse bien la zona, y la persona activa tiene que usar un preservativo.
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En la primera parte de posiciones sexuales para el sexo anal te presenté unas posturas sexuales básicas, pero como sé que luego querrás hacer cositas más ricas y atrevidas, aquà te presento unas posturas para nivel intermedio.
El pistón inclinado
Ella se tumba boca arriba con las piernas juntas y elevadas, inclinadas hacia la derecha o la izquierda. El hombre toma sus piernas y las pone sobre uno de sus hombros.
Como el hombre está arrodillado, la mujer tiene que levantar el trasero.
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