
Algunos hombres son renuentes a los cuidados faciales por cuestión de “virilidad”, o por que simplemente no saben o no tienen ganas de hacerlo.
Sin embargo, aunque su piel no sea tan delicada como la de las mujeres de todas maneras necesitan cuidarla para mantenerla sana y hermosa, ya que la somete todos los días a la abrasión de la máquina de afeitar.
