jun
09
2009

Dar vueltas en la cama, respirar hondo y contar ovejitas; leer un libro aburrido y nada… No hay pesadilla más terrible que la de padecer insomnio. El no poder pegar un ojo en toda la noche es algo terriblemente frustrante, irritante y perjudicial.
Pero afortunadamente existen formas de paliar este trastorno del sueño y hoy les contaré algunas de las metodologías que pueden poner en marcha para al fin descansar como Dios manda.

Generalmente es bastante normal que los niños presenten ciertos temores a la noche, muchas veces la causa puede estar relacionada a que justo en ese momento es cuando los chicos deben separarse de sus padres para ir a dormir a su cuarto. Es ahí cuando comienzan el drama, no quieren estar solos o le temen a la oscuridad, lloran, se angustian, angustian a los demás y al fin de cuentas en esa casa no duerme ni el niño, ni los padres ni nadie…
Otra variante que suele resultar peor es ceder a la solución más sencilla, que es hacerlo dormir con nosotros en la cama, con la consecuencia de que sacarlos de ella en determinado momento será misión imposible ya que esto se les hará costumbre.
