Las mujeres somos muy propensas a sufrir de flacidez, esta afecta varias zonas del cuerpo haciendo que pierdan su tonicidad y tersura.

Cuando sucede en los brazos, la cara interna de ellos adquiere esa imagen de alas de murciélago. Esto sucede por sedentarismo, adiposidad localizada, aumento o descenso de peso, malos hábitos de vida, etc.

Leer noticia completa

Publicado por







Categorías