
Nalgadas, arañazos, jalones de cabello y pequeños mordiscos son ingredientes que suelen poner sazón a una noche de sexo en la que te dejas envolver por la lujuria junto a tu pareja. Pero ojo: la línea que divide a este tipo de situaciones con el sadomasoquismo puede ser más delgada de lo que imaginas.
Por lo general, estos pequeños golpes decantan de la excitación que se produce cuando hay “química sexual” en una pareja. Pero cuando esta práctica se torna habitual y hay que recurrir a ella excitarse, podemos estar ante un problema.
Publicado por MatiasRiva en - Pareja, Sexología el 5 Noviembre, 2009
control, golpes, limites, masoquismo, sadismo, sadomasoquismo, sexo Co2 Comentarios

