A diferencia de la China y Japón que se rigen bajo los principios de la religión confucionista, la India es una mezcla de culturas y religiones que la hacen muy especial, lo cual se hace notar en el trato personal.
Si bien por lo general son conservadores y respetuosos de la tradición familiar, también pueden ser elocuentes y abiertos a expresar su opinión.

