
Ciertamente lo ideal no es enamorarse ni relacionarse con hombres que están casados, nosotras no querrÃamos nunca estar en el lugar de su mujer ni aunque nuestros sentimientos sean sinceros…pero lo cierto es que uno no decide de quien enamorarse.
Ser la amante de un hombre casado nos puede representar buenos ratos sin compromisos, el problema suele llegar cuando del placer se pasa al sentimiento, y el amor se presenta entre ambos.

