
Cuando le ponemos limites a nuestros hijos, siempre tenemos que tener la seguridad de que además de ser por su bien los estaremos educando, por ende de nuestra firmeza dependerá el éxito de esta misión tan difícil.
Hay que tener presente que al educarlos con ciertos limites estaremos ayudando a templar su carácter, a tener buenas costumbres y a incorporar una cantidad de valores que el día de mañana los formaran como hombres y mujeres.




