Luego de pulir nuestro rostro es asombrosa la suavidad y luminosidad que adquiere, pero lo más sorprendente es que para ello no necesitamos gastar una fortuna. En casa y con lo que tenemos en la alacena y nevera podremos cuidar la piel de forma práctica y económica, logrando los mismos resultados que con las cremas más cotizadas.
Por ello es que hoy les he traÃdo este vÃdeo con el que aprenderán a realizar una simple mascarilla exfoliante de tomate y azúcar, pongamos manos a la obra…
Ya en un post anterior hemos hablado de algunas pautas importantes por las que hay que exfoliar la piel de forma regular, pero hoy veremos la forma correcta en la que hay que pulir la dermis para evitar problemas y a la vez aprovechar al máximo los beneficios de esta práctica.
Un aspecto primordial de la exfoliación es no efectuarla por más de 30 segundos, no frotar y aplicar las cremas adecuadas para cada sector; no es lo mismo la crema exfoliante para cuerpo que para el rostro.
Con el baño excluimos muchas de ellas pero otras quedan prendidas a la dermis, además con el paso de los años el proceso natural de eliminación se hace menos intenso por lo que es necesario recurrir a los exfoliantes.
Zonas de nuestro cuerpo como las axilas, las rodillas y los codos pueden presentar pigmentaciones más oscuras que no quedan para nada bien, y son muy difÃciles de emparejar.
Si este es tu problema y ya no sabes como solucionarlo, no dejes de ver este completÃsimo video que te da no una, sino dos soluciones para tratar con esta molestia que nos ataca a todas.
Lograr un bronceado al natural cuesta y es además riesgoso, asà es que una vez logrado el color dorado deseado, lo lógico es tratar de mantenerlo el máximo tiempo posible.
La manera más fácil es con un autobronceador, pero si prefieres lo natural y no arriesgarte a ponerte color calabaza, entonces utiliza la manzana verde.