El frijol es una legumbre polémica porque solemos asociarla con la pesadez de estómago y los gases, pero resulta que es excelente para reducir el abdomen y para mejorar la elasticidad de la piel, y así reducir las líneas de expresión.
El frijol es rico en carbohidratos, proteínas, ácidos grasos poliinsaturados, hierro, cobre, zinc, fósforo, potasio, magnesio y calcio. Y es además muy económico, variado (existen diversos tipos de frijoles) y abundante en la mayoría de países de Latino América.
Si prefieres un tratamiento más rápido y profundo que los tratamientos faciales reafirmantes pues aquí te presentamos esta alternativa estética que obtiene resultados tan buenos como los de la cirugía convencional, pero sin bisturí: el rejuvenecimiento láser.
Como su nombre lo indica utiliza el láser para “pelar” o exfoliar las capas externas de la piel con el objetivo de atenuar arrugas, disminuir el daño del sol, mejorar cicatrices o marcas de acné, y decolorar manchas.
Además de una buena exfoliación, humectación e hidratación la piel del rostro necesita recuperar su elasticidad y firmeza para lograr un look joven total. Para esto existen diversos tratamientos faciales reafirmantes tales como:
La ducha facial de oxígeno. Este es un tratamiento ideal para después del verano que consiste en la emisión de oxígeno puro y principios activos que penetran en las células de la piel y la dejan más firme y elástica. Es la favorita de famosas como Cameron Díaz, Victoria Beckham y Gwyneth Paltrow.
Los alimentos ricos en Vitamina E actúan evitando la acumulación de los temidos radicales libres por su alto contenido antioxidante. Además esta vitamina mejora la micro circulación de la sangre en la piel, evitando la formación de arrugas y otorgándonos elasticidad y juventud en las diferentes capas de la dermis, aun en las más expuestas a los factores externos.
Ingerir alimentos con Vitamina E significa un gran beneficio no solo para la nutrición sino además para la belleza y el buen estado físico, por lo que es muy buena idea comenzar a conocer en donde la encontramos, por ejemplo: aceite de oliva, germen de trigo, cereales integrales y frutas secas. Seguir leyendo »