
Todo en esta vida no es trabajo, pues todo(a) trabajador(a) tiene una vida familiar que requiere tiempo y esfuerzo, y esto en el caso de las mujeres es aún más crítico ya que el 70% de la carga doméstica recae sobre ellas.
Resultado: estrés, fatiga, mal humor, baja productividad, por nombrar algunas consecuencias de la agitada rutina diaria de un(a) trabajador(a) promedio.
