Trabajar en equipo no es fácil, en especial para aquellas personas que son muy individualistas. Pero cuestiones personales aparte, la realidad laboral se impone: en la mayoría de las organizaciones/empresas de ahora se trabaja en equipo.
En el mundo laboral la productividad manda, y como ésta se basa en la óptima utilización del tiempo y los recursos, resulta necesaria la sinergia de fuerzas y talentos para alcanzar los objetivos de la organización/empresa. Y para ello, es necesario que tengas en cuenta las siguientes claves:
Mensajes por doquier, en el monitor de la PC, el refrigerador, el espejo del baño… existen muchos sitios donde nos comunicamos cosas en una familia; hasta que encontramos un gadget que se adapta a nuestras necesidades y nos facilita las cosas.
Muestro cuerpo muchas veces dice más de lo que imaginamos, una mano, una mirada o nuestros gestos pueden afirmar y contradecir más de lo que nuestra boca está diciendo.
Un clásico del lenguaje corporal se da cuando a una le gusta un muchacho y todo se resuelve en el momento previo en miradas que se cruzan, manos inquietas que anuncian la ansiedad o el nerviosismo tocando insistentemente el pelo y la cabeza de un lado a otro siguiendo los movimientos de esa persona. Además el lenguaje corporal habla en todo momento de nuestra vida y nuestras relaciones.
Los niños a partir de los 8 años empiezan a tener una forma de vida más abierta e independiente, por lo tanto su parte social hace que tengan algunas influencias externas a las de la familia.
Pero por más que estén comenzando a desarrollar su carácter, es una realidad que por su bien deben aceptar y obedecer las ordenes que sus padres den ya que el sentido de la obediencia y responsabilidad serán un buen comienzo para lograr una buena relación con sus padres donde el respeto será mutuo. Seguir leyendo »
Al título también debimos añadirle “en la vida diaria” ya que no paramos ni un segundo de nuestras vidas de comunicarnos de forma no verbal.
La comunicación no verbal o comunicación sin palabras comprendenuestros gestos, movimientos, el timbre de nuestra voz, postura, etc.
Conocer lo que significan estas manifestaciones nos permite interpretar de forma más efectiva lo que nos dice la otra persona, y nos ayuda también a evitar el lenguaje no verbal que contradice lo que nuestras palabras dicen.