Como les he comentado en una nota anterior, para bajar de peso y liberarse por siempre de esos odiosos kilos de más es fundamental aprender a comer.
No se trata de matarse de hambre, sufrir privaciones ni comer alimentos desabridos; para tener siempre el peso ideal hay que adquirir buenos hábitos alimenticios y mantenerlos siempre.
En Estados Unidos existe un grave problema de obesidad que aqueja a las mujeres –a los hombres y a los niños también-, mientras que Francia, es la otra cara de la moneda: mujeres esbeltas y saludables…y que no se reprimen al comer.
Este singular hecho captó la atención dela autora Mireille Guiliano, quien plasmó en su libro “Las francesas no engordan”, editado por Random House, en el que nos devela el singular estilo de vida de las féminas francesas, que les permite gozar de la belleza sin someterse a duras dietas.
Desde casa nos hemos acostumbrado a comer todos sentados a una mesa bien puesta y con el tiempo suficiente para disfrutar de cada bocado.
Sin embargo, una vez que empezamos a trabajar y a tener todo el día copado, podemos llegar a comer donde sea (y lo que sea) debido a la falta de tiempo, espacio o por cualquier otro motivo.