Atención caballeros, para que no pisen en falso cuando vayan a proponerle a su pareja tener sexo anal.
De plano debes saber que no es tan sencillo, debes tener mucho tacto y pensar bien cómo y cuando se lo vas a decir, y sobre todo, cómo vas a proceder cuando estés en la cama.
En lo que se refiere al sexo anal, las mujeres estamos mucho más adelantadas que los hombres, pues tenemos menos prejuiciosque ellos a la hora de experimentar con esta parte del cuerpo, aún considerada por algunos como tabú.
Pero cabe aclarar: estimulación anal no es lo mismo que penetración anal. Con estimulación me refiero a solo eso, estimular con el dedo, un juguete sexual u otro objeto el orificio anal.
A diferencia de la vagina, el ano no tiene lubricación natural que facilite la penetración, y sus músculos son menos elásticos. Entonces, hay que darle una ayudita…
El lubricante artificial a base de agua está elaborado para su aplicación segura en el orificio anal, no tiene olor, es fácil de limpiar y es compatible con el látex de los preservativos.
Pues al lado las cuestiones morales, ya que el sexo es cuestión de cada uno. Aquí lo que nos interesa es explorar el tema desde el punto vista médico, es decir, qué problemas de salud nos podría ocasionar.
Como todos sabemos, el ano está diseñado par expulsar las heces, mas no para recibir la penetración, como lo está la vagina. Los pliegues internos se deterioran a causa de la relajación del anillo esfinteriano durante el coito anal.
El sexo anal es la pequeña sucia fantasía con la que hombres y mujeres, de cualquier preferencia sexual y edad, atesoran realizar aunque muchos no se atrevan a admitirlo.
Esa aura de tabú que aún rodea al sexo anal es lo que lo hace tan fascinante y excitante. Pero cuidado, antes de embarcarte en una aventura desconocida debes tomar ciertas precauciones para que la experiencia resulte placentera para ambos.
Así como la vagina recibe mimos y caricias por parte de los dildos, vibradores y consoladores, el ano también tiene su propios juguetes, como son los dilatadores anales.
Como su nombre lo dice, sirven para dilatar el orificio anal. Son una buena ayuda para las parejas a las que les cuenta un poco de trabajo consumar el sexo anal y para las mujeres que gustan de la masturbación en esa zona.
En la primera parte de posiciones sexuales para el sexo anal te presenté unas posturas sexuales básicas, pero como sé que luego querrás hacer cositas más ricas y atrevidas, aquí te presento unas posturas para nivel intermedio.
El pistón inclinado
Ella se tumba boca arriba con las piernas juntas y elevadas, inclinadas hacia la derecha o la izquierda. El hombre toma sus piernas y las pone sobre uno de sus hombros.
Como el hombre está arrodillado, la mujer tiene que levantar el trasero.
Como ya todos sabemos, el año se paso en un abrir y cerrar de ojos, y como si hubiese sido ayer mismo, las fiestas nuevamente están a la vuelta de la esquina.
Lo bueno es que aún tenemos algo de tiempo para prepararnos a lo que se viene, sobre todo, para elegir los regalos de navidad para todos nuestros familiares y seres queridos.
Duele, es antihigiénico y tabú, por eso resulta tan excitante y fascinante. El sexo anal es objeto de muchas interrogantes y críticas, pero aún así queremos saber más y más de él, aunque no nos atrevamos a experimentarlo.
¿Y cómo es? ¿Duele mucho? ¿Es peligroso? ¿Es en verdad muy excitante?
En primer lugar cabe aclarar que el ano es una fuente infinita de placer. Es una sensación diferente a la de la penetración vaginal debido a su propia constitución física.