Flores comestibles, una deliciosa y nutritiva opción

Flores en la dieta

Las flores desde siempre han formado parte de nuestra dieta, sólo que la mayoría de nosotros no estamos al tanto de ello; el alcaucil (alcachofa), el coliflor, el brócoli, el clavo de olor y el azafrán son deliciosas muestras de ello.

Además existe toda una variedad de especies que pueden incorporarse como ingredientes principales o sólo para decorar los platos, como las flores de hierbas u ornamentales.

Según afirma un informe de Zhang Dongsheng de la Sociedad de Ciencias y Tecnologías Alimentarias de China , las flores contienen grandes cantidades de nutrientes, algunas son ricas en proteínas, grasas, almidones, aminoácidos, vitaminas A, B, C, E y minerales.

Existe una gran variedad de flores comestibles, las más usuales son las rosas y las flores amarillas de las calabazas, pero hay otras que abren un abanico de posibilidades culinarias como ser: las amapolas, claveles, azahares crisantemos, malvas, pensamientos, jazmín, gladiolos, salvia o violetas, etc…

No está de más saber que no se puede comer cualquier flor del jardín, hay muchas que son realmente tóxicas y las que se compran en la florería pueden contener pesticidas o fertilizantes. Lo ideal es consumir las flores identificadas cuya procedencia sea fiable.

Flores que no deben comerse:

Si se ingiere una planta que no es apta para consumo humano pueden producirse dolores estomacales hasta fallos cardíacos y renales. Si deseas incluir flores en tu dieta debes estar al tanto de las que son dañinas.

  • Azafrán de otoño (Colchicum)
  • Azalea
  • Dicentra
  • Hiedra inglesa (Hedera helix)
  • Flor del tabaco (Nicotiana)
  • Glicina
  • Dedalera (Digitalis)
  • Iris
  • Lantana
  • Aconitum
  • Adelfa (Nerium)
  • Arveja dulce (Lathyrus)
  • Lirio o azucena del Valle (Convallaria majalis)

Referido: Alimentación sana, Autosuficiencia

Comentarios
ana maría dice:

cómo se cristalizan los pétalos de rosa.