En la actualidad, gracias a los avances médicos muchas mujeres con problemas de esterilidad pueden ser madres (y por partida múltipledoble o hasta triple) a través de los métodos de reproducción asistida como la fertilización in vitro, que es el más común en la actualidad.
¿En qué consiste la fertilización in vitro?
Ante todo, este método no es una manipulación genética ni nada por el estilo, sino una forma de facilitarle el trabajo a la naturaleza, como lo explicamos a continuación:
Una mujer es estéril, es decir, no puede concebir por diversas causas que pueden clasificarse como hormonales, anatómicas, infecciosas/inmunitarias y hasta desconocidas (porque la ciencia no las ha determinada aún).
Ahora bien, ¿cómo una mujer puede saber que es estéril?No existen síntomas visibles salvo el hecho de que la mujer no puede quedar embarazada, lo cual tiene que confirmarse a través de un estudio de esterilidadque comprende toda la historia médica de ambos miembros de la pareja. Una vez determinada la causa se procede al tratamiento.
La esterilidad o infertilidad es la incapacidad de la mujer de concebir de forma natural por diversos factores fisiológicos y psicológicos. Decimos “forma natural” porque existen en la actualidad métodos de reproducción asistida o artificial que permiten lograr la concepción.
Pero antes de iniciar un tratamiento de fertilidad, se tiene que determinar la causa de tu problema de fertilidad. Entra las causas más frecuentes podemos mencionar:
Los tratamientos para la esterilidad masculina no son sencillos, requieren tiempo, dinero y sobre todo mucha perseverancia para llevarlos a cabo. En la entrada anterior hablamos sobre dos de los tratamientos de infertilidad para hombres más conocidos y aplicados: la farmacoterapia y la fertilización in vitro.
Ahora, veamos otros dos métodos que aunque no son tan comunes, son una alternativa para ayudar a los hombres con problemas de fertilidad:
La infertilidad masculina es principalmente un problema de los espermatozoides (cuenta baja, motilidad lenta, baja producción de esperma, entre otros), aunque también puede estar relacionado a problemas de disfunción sexual.
Si bien para un hombre puede resultar frustrante y hasta humillante admitir que es estéril, el primer paso para remediar este problema es precisamente aceptar la verdad que demuestran los análisis de esperma, y así empezar un tratamiento.
Conforme pasan los meses los síntomas del embarazo se ponen más difíciles, sobre todo para las mujeres embarazadas que trabajan. Entre estos síntomas fastidiosos están los calambres y dolores de espalda de la cintura para abajo.
Las mujeres más propensas a sufrir de estos dolores son las que ya los han experimentado en embarazos anteriores o que los han sufrido de forma regular sin estar embarazadas.
El embarazo puede ser la época más experimental para el cuerpo de la mujer porque todo cambia día a día, abriendo paso a la vida que se gesta adentro.
Algunos de los cambios son agradables, pero otro afectan a la salud y los buenos modales de las futuras mamas: naúseas, hichazón de piernas y pies, pesadez, erupciones en el rostro o imprevistos vientos oloríficos son algunos de los síntomas comunes que atacan. Mientras nada esté fuera de los normal y la madre se sienta bien de salud, lo normal es tomarse estos imprevistos con buen humor.
Los problemas para concebir se dan tanto en mujeres como en hombres, aunque a éstos últimos les resulta más duro aceptar y lidiar esta situación por las connotaciones erróneas que tiene, entre ellas, la poca virilidad.
Sin embargo, la esterilidad no es necesariamente sinónimo de impotencia, disfunción eréctil, baja libido u otros problemas relacionados al desempeño sexual. El problema no está en el pene en sí, sino en los espermatozoides.
Las causas por las que jovencitas menores de 18 años salen embarazadas son muy diversas, pero por lo general son producto de una suma de factores provenientes del entorno que las rodea.
Por lo tanto, los padres o familiares de niñas que están entrando en la pubertad o adolescencia deben ser cautos y observar los factores de riesgo que podrían ocasionar un embarazo no deseado.
Si bien un embarazo no deseado no es un problema exclusivo de niñas púberes y adolescentes, sino también de mujeres maduras solteras o que están en una relación estable. Pero como es obvio, es un problema más crítico en las primeras.
Las causas por las que una niña que aún está en pleno desarrollo quede embarazada son discutibles y de diversa índole, y van más allá del hecho de haber tenido relaciones sexuales sin usar métodos anticonceptivos. Es una discusión abierta.