Al menos hasta los primeros tres meses de embarazo las mamás están en riesgo de sufrir un aborto por diversos factores, este es el tiempo de riesgo, pasado este las cosas se calman y los peligros no son tantos.
Estudios recientes han demostrado que uno de los principales enemigos de la gestación es el café, el que aumenta considerablemente el riesgo de aborto espontáneo, inclusive sin tan solo se ingieren 200 miligramos de cafeína.
En el diario argentino Perfil leí acerca de una encuesta realizada a mujeres sobre el tema del aborto. Y a mi pensamiento soprendió (para bien). De éstas, resientes en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Rosario, de entre 18 y 69 años, la mayoría está a favor de despenalizar el aborto.
El resultado del sondeo, llevado a cabo por el equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), hace hincapié en que esta práctica es aceptada sólo en ciertas situaciones legítimas, como: “embarazo producto de una violación, conocimiento de que el bebé tendrá una enfermedad incurable o una malformación grave, que la madre sienta que no se puede hacer cargo (ya sea porque tiene muchos hijos que atender, porque es menor o por razones económicas)”. ¡Bravo! Leer más »
Aborto: terminación de un embarazo. Al que sucede de forma natural se lo llama espontáneo, y se lo define como la pérdida del embarazo clínicamente reconocida antes de las 20 semanas de gestación. Un aborto espontáneo recurrente es cuando ha habido tres o más abortos reconocidos clínicamente.
Una de las causas podría ser las alteraciones de la arteria uterina. Entre los factores anatómicos adquiridos están las adherencias intrauterinas, los miomas, la adenomiosis, las cirugías tubarias y la endometriosis -enfermedad que ocurre cuando el tejido endometrial, el que reviste internamente el útero y que se expulsa durante la menstruación, crece fuera de él-. Leer más »
La RU-486 es un fármaco que se utiliza, casi exclusivamente, para producir abortos de embriones de pocos días de vida. Su nombre genérico es Mifepristona. Es una hormona sintética que bloquea la progesterona (hormona indispensable para que se mantenga el embarazo). La RU 486 impide la fijación y provoca la expulsión del hijo concebido, produciéndose la muerte del mismo (aborto).
Si la misma es administrada antes de la implantación del embrión impide que el endometrio proteja de forma adecuada a dicho embrión. Pero si se la aplica después de la implantación del embrión, bloquea la actividad secretora del endometrio e inicia la erosión endometrial, lo que induce a que se produzca el desprendimiento del embrión de la pared del útero. Por consiguiente, es un abortivo tanto si se la aplica antes como después de la implantación. Leer más »