Cuando sales de casa al trabajo lo haces bella, limpia y elegante, pero conforme pasan las horas el trajín del día a día se va reflejando en tu apariencia, en especial en el maquillaje, y si tienes contacto con público o personas importantes, es necesario que lo mantengas perfecto.
¿Pero como hacerlo?
Uno, debes llevar contigo los productos necesarios:base de maquillaje, esponja para aplicar base, corrector, polvos transparentes (no lo necesitas si tu piel es seca), colorete, brillo de labios y máscara de pestañas.
Si te sientes agobiado(a) por el trabajo, que ya perdiste la inspiración y satisfacción por lo que haces porque tu estado físico, cognitivo y emocional ya llegaron al tope, entonces eres una posible víctima del burnout o el síndrome de estar quemado.
Este es un problema que se puede prevenir como lo hemos visto en una entrada anterior, pero muchas veces la persona afectada no se da cuenta de ello, sobre todo cuando ya el síndrome está haciendo estragos en su salud.
El burnoutes un problema de orden psicológico que afecta la salud emocional, cognitiva y física del trabajador. Esta condición se desarrolla por etapas, y puede resultar un serio problema porque se da en forma cíclica, es decir, que quien la padece va a llevar consigo este problema consigo a otros centros laborales.
Entonces, ¿cómo puedo prevenir ser quemado(a) por el burnout?
La clave está en desarrollar la fortaleza interior para evitar sucumbir antes los problemas diarios del trabajo y controlar los nervios y emociones en los momentos de máxima presión.
Si sientes que poco a poco te estás quedando sin energía física y emocional en el trabajo, es posible que estés padeciendo del síndrome del burnout, un problema laboral que afecta de manera especial –aunque no exclusiva- a los trabajadores con alta demanda de interacción social.
Descubre a continuación si tú o algún(a) colega podría/s estar atravesando por esta situación:
El síndrome del burnout o de estar “quemado(a)” por el trabajo se está convirtiendo en una problemática común en el mundo laboral, sobre todo entre los trabajadores con alta interacción social como profesores, enfermeras, asistentes sociales, etc.
El burnout es la sensación de fracaso y de agotamiento que se origina por un exceso de gasto de energía física, mental y emocional que hace que ya no tengas las fuerzas para seguir involucrándote emocionalmente con tu trabajo.
Si eres gerente o dueño(a) de una empresa –no importa el tamaño- debes saber qué es lo que hace más felices a tus trabajadores de sexo femenino además de recibir con puntualidad su cheque quincenal o mensual.
No, no es un celular, no es el pago por las horas extra, ni siquiera un auto, son los tickets de guardería o una guardería en el centro laboral.
Si bien cada país cuenta con una legislación que protege al trabajador contra cualquier tipo de discriminación por parte de su empleador y de otros trabajadores, de todos modos es casi imposible evitarla por completo.
Por ello, tú como trabajador(a) o empleador(a) tienes que saber reconocer los diferentes tipos de discriminación que se puedan dar en tu centro laboral para así poder hacer algo al respecto:
Las empresas de comercio y de servicios son las que emplean casi por igual a hombres y mujeres. Sin embargo, esto no se da en el sector industrial que solo alberga a un 20% de trabajadores que son mujeres, según un estudio de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) de Argentina.
Otro dato interesante es que el año pasado hubo un aumento marcado en las cifras de desocupación con relación al año 2006 entre las mujeres jóvenes. Asimismo, se notó que las mujeres no llegan a puestos de jerarquía a menos que sean las propietarias de la empresa.
Increíble, pero las hormonas pueden definir el futuro económico de las mujeres. Según un estudio de la Universidad de Michigan, durante la menstruación las mujeres que trabajan en la bolsa, subastas y otras negociaciones lo hacen con gran entusiasmo (y pocos buenos resultados), mientras que el resto del mes lo hacen con cautela.
Al parecer, cuando los niveles de estrógeno llegan su punto más bajo durante la menstruación, las mujeres no pueden licitar del mismo modo que lo hacen los hombres, más allá de otros factores como la preparación académica, la experiencia profesional, las aptitudes intelectuales, entre otros.
A una mujer se le ocurrió que las tarjetas personales no tienen por que ser aburridas y servir sólo para proporcionar datos comerciales; también pueden ser un lindo adorno y una ¡bella planta de bolsillo! Seguir leyendo »