Los problemas para concebir se dan tanto en mujeres como en hombres, aunque a éstos últimos les resulta más duro aceptar y lidiar esta situación por las connotaciones erróneas que tiene, entre ellas, la poca virilidad.
Sin embargo, la esterilidad no es necesariamente sinónimo de impotencia, disfunción eréctil, baja libido u otros problemas relacionados al desempeño sexual. El problema no está en el pene en sí, sino en los espermatozoides.
Ser madre a temprana edad no es solo un problema social, económica y familiar, sino también médico. Una púber y adolescente que no ha llegado al tope de su desarrollo físico tiene mayores probabilidades de presentar complicaciones durante la gestación y el parto.
El embarazo en la adolescencia es casi sinónimo de morbilidad y mortalidad tanto para la madre debido a problemas tales como anemia grave, toxemia (hipertensión inducida por el embarazo), placenta previa (la placenta crece más abajo del útero y cubre parte o todo el cuello uterino) o un embarazo prematuro.
Las causas por las que jovencitas menores de 18 años salen embarazadas son muy diversas, pero por lo general son producto de una suma de factores provenientes del entorno que las rodea.
Por lo tanto, los padres o familiares de niñas que están entrando en la pubertad o adolescencia deben ser cautos y observar los factores de riesgo que podrían ocasionar un embarazo no deseado.
Si bien un embarazo no deseado no es un problema exclusivo de niñas púberes y adolescentes, sino también de mujeres maduras solteras o que están en una relación estable. Pero como es obvio, es un problema más crítico en las primeras.
Las causas por las que una niña que aún está en pleno desarrollo quede embarazada son discutibles y de diversa índole, y van más allá del hecho de haber tenido relaciones sexuales sin usar métodos anticonceptivos. Es una discusión abierta.
Los aromas ejercen un gran poder sobre las personas que los perciben, además cada uno de los seres humanos, al igual que los animales, posee un olor que le es propio.
Estos olores son las llamadas feromonas, no se pueden percibir de manera consciente pero siempre están a flor de piel y el éxito en la conquista depende mucho de ellas.
Se denomina pre-semen al líquido que sale en el pene al momento de una erección. Muchos hombres se preguntan si es mucho o poco y si puede verse a simple vista o no. Te lo contamos.
A diferencia del semen producto de la eyaculación, el pre-semenno tiene casi color, no es tan denso ni tiene la misma consistencia viscosa del semen, inclusive ni el olor ni su sabor es el mismo. Leer más »
La relación entre compañeros de trabajo es muy común y casi siempre hay una que otra –sino varias- parejitas de compañeros que disimulan sus muestras de afecto en los rincones de las oficinas.
No obstante, debido a los riesgos que implicaría una relación amor-trabajo para la reputación y carrera de ambos, se tienen que hacer algunos “malabares” para evitar que lo íntimo no interfiera con lo estrictamente laboral.
Desde tiempos muy lejanos los amantes caían redondos ante el suave encanto de las caricias, más adelante se descubrió la importancia del contacto físico en el momento de la intimidad y el amor.
Los masajes eróticos logran estimular un montón de sensaciones que muchas veces permanecen dormidas en nuestro cuerpo, debido a la vida tan apresurada que llevamos actualmente.
Es una pregunta polémica ciertamente ya que plantea el eterno enfrentamiento entre la ética profesional y los sentimientos. Por un lado los conservadores te dirán, ¡ni lo pienses!, pero al fin y al cabo tú y tu jefe son humanos y el ambiente pequeño y cerrado de las oficinas se presta para la aventura.
¿Entonces qué hacer? Pues explorar el territorio a ver si es conveniente involucrarse en una relación o no. Miradas vienen y miradas van, pero las consecuencias de esto a futuro deben ser calculadas de antemano:
Este tipo de anticonceptivos contienen solo la hormona progestina, no estrógeno; y se aplican a través de una inyección cada 2 o 3 meses para prevenir el embarazo.
¿Cómo funcionan?
Estos métodos evitan la ovulación; espesan el moco cervical, lo cual dificulta la penetración de los espermatozoides; y cambian la estructura del endometrio (la membrana que recubre el útero), haciéndolo más delgado para imposibilitar la implantación de un óvulo fecundado.