¿Vienes plana por delante y estás juntando dinero para la cirugía? Pues no debe ser nada agradable sentirse chata como una tabla, mientras otras tienen tanto por delante.
Si hablamos de cirugías estéticas, los implantes de senos son los líderes de este mercado y no tanto porque seamos chatas, sino porque nos venden la idea de que debemos ser exuberantemente voluptuosas.
El mundo de la cirugía plástica puede cumplir los sueños más insospechados como el de un trasero de infarto. Si vienes poco de trasero o con la puerta de atrás en franca caída, tienes a la mano los implantes de glúteos.
El procedimiento es similar a los implantes de senos: es la inserción de protésis por debajo del músculo mayor de cada glúteo. El obejtivo es aumentar su volumen, así como también mejorar su proyección, gracia y firmeza.
Muchas mujeres están desconformes con el tamaño de sus pechos pero por diferentes causas no pueden o no se animan a someterse a una cirugía estética. Si bien los resultados de los implantes mamarios son insuperables, es posible conseguir un efecto de voluptuosidad con técnicas no invasivas y mucho más económicas.
La gimnasia, los sostenes y los masajes son los mejores aliados de las féminas que desean sumar algunos centímetros al contorno de sus tetas.
El implante capilar es la aplicación del propio cabello del paciente en la zona del cuero cabelludo que tiene poca densidad o una falta total de pelos. La intervención sólo duras unas horas y casi no provoca dolor alguno.
De acuerdo al grado de calvicie varían las intervenciones que debe hacerse, pasadas las 24 horas de haber sido injertado el pelo se forman pequeñas costras alrededor de cada injerto que suelen desprenderse a los pocos días.
Aunque la calvicie o alopecia se suele asociar a los hombres, las mujeres no son ajenas a ella. Las causas de la pérdida de cabello en ambos sexos son casi las mismas, pero en la mujer se da en menor escala porque posee mucha menos testosterona.
La caída del cabello relacionada con la testosterona se debe a una sustancia derivada llamada Dihidrotestosterona (DHT) que debilita los folículos pilosos. Durante la menopausia y el embarazo aumenta el nivel de testosterona, y por lo tanto aumenta la DHT.
Después de los 21 años el 90% de los hombres presenta recesiones o “entradas” en la parte frontotemporal de la cabeza. Y después de los 40 años, el 50% padece de calvicie, también llamada alopecia o pérdida de cabello, tanto en la zona frontotemporal como en la coronilla.
Se cree que esto sucede por el envejecimiento, herencia (padre, abuelo con calvicie), cambios hormonales, quemaduras o traumatismo.