|
Se viene el verano europeo y las mujeres ya no saben por qué tienen que preocuparse más, si por la silueta que no encaja en ese bikini, o por encontrar un lugar placentero donde relajarse fuera de la presión de las miradas femeninas y masculinas.
La italianas ya encontraron la solución a este problemón: la cita para el relax total es en la playa 134, 80 kilómetros de arena que unen Rimmi con Riccione, en la costa del Adriático.
El ambiente del balneario está pensado para el placer femenino: la carta ofrece menús saludables y sanos (tarta de atún y palta, langostinos con tomate, aceitunas negras y alcaparras), nada de música estridente, nada de miradas masculinas penetrantes y menos femeninas, por esos kilos de más o la celulitis que aflora. Este balneario fue pensado como un espacio de relajación para y por la mujer, donde el único hombre presente es el bañero. Allí, ellas podrán olvidarse de esconder la panza, pelear un lugar bajo el sol o soportar los salpicones de arena por el partido de fútbol. La oferta de playa 134 se completa senderos de arena para pasear perros, caminatas por los espigones con palos de esquí en manos y clases de aerobics. Leído en: Ciudad Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Publicado por fada en Actualidad, Ocio y cultura el 30 Junio, 2007



El nuevo servicio me parece correcto en tanto en cuanto amplía la oferta actual y porque cada uno orienta su negocio hacia dónde quiere. Un lugar exquisito para bolsillos femeninos exquisitos, de la foto se desprende. Lo que no entiendo es eso que comentas que el ambiente del balneario está pensado para el placer femenino: menús saludables, sin música estridente. Sin duda, sólo propio del buen vivir femenino. Déjame terminar comentando que a esa típica mujer celulítica le sentará muy bien tener a una recién operada con el busto firme y la nariz puntiaguda sentada en la tumbona de al lado. Siempre podrá fijarse en ella para acabar de decidirse o adquirir nuevas ideas para una nueva reconstrucción.