madres trabajadoras

Conjugar la maternidad con el trabajo suele ser difícil para muchas mujeres, tanto para las que tienen la oportunidad de trabajar en una empresa que les da las facilidades para sobrellevar ambos roles, como para aquellas que no cuentan con ellas.

Por un lado, está el sentimiento de culpa y el prejuicio social de “abandono a los hijos” cuando una mujer regresa al trabajo después de la licencia postparto, - que en el mejor de los casos dura 3 meses, pero el promedio mínimo es de 45 días – lo cual significa una grave interrupción del periodo óptimo delactancia(6 meses).

Y por otro lado, está la responsabilidad de retornar a la vida laboral para continuar con la carrera, asegurar el ingreso familiar, y sobre todo, evitar la renuncia y/o una difícil reinserción después de mucho tiempo.

Entonces, ¿qué hacer? Si bien cada caso tiene sus propias particularidades, ya se ha hecho muy habitual que la pareja apoye activamente en al crianza de los hijos y en las tareas domésticas, lo cual alivia bastante el trabajo de una mamá trabajadora.

En el caso de las madres solteras trabajadoras, el apoyo de sus padres, familiares y amigos cercanos es vital, así como recurrir a guarderías públicas o de su empresa, o formar parte de la nueva tendencia de “empleadas cama dentro” que algunas empresas ofrecen a sus trabajadoras que no cuentan con los recursos económicos ni el apoyo de terceros para el cuidado de sus hijos.

Ciertamente es una decisión difícil para cualquier mujer; sin embargo, es mejor asumir un sentido de responsabilidad antes de dejarse consumir por la culpa y las preocupaciones, que afectan tanto tu desempeño en la casa como en el trabajo.

Referido: El salario

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