|
Sabemos que no todo dura para siempre, y ciertamente el trabajo es una de esas posibilidades…tarde o temprano nos vemos en la necesidad de abandonar ese empleo, y seguir otro rumbo, ya sea por elección o por obligación. El tiempo, los cambios, los momentos económicos, las relaciones entre compañeros o empleadores, el dinero, etc…son variantes que nos pueden ir llevando a la incógnita de saber si nos conviene seguir en ese empleo o es mejor buscar otras opciones. Si sientes que tu empleo no te motiva ni te da expectativas, si lo rutinario no solo se vuelve tedioso sino además molesto y repercute en tu estado de ánimo y hasta en la salud. Si ves que la empresa ya no comparte ciertos ideales o pronósticos a futuro, y tus necesidades no se ven atendidas por tu empleo. Si te sientes estancado y sin metas o perspectivas de crecimiento en tu puesto a corto, mediano o largo plazo. Si la empresa esta pasando por momentos de crisis económica y se prevé un posible cierre o reducción de personal, en esos casos siempre es mejor abrir el paraguas antes de que llueva. Si pese a promesas de crecimiento se sigue en el mismo puesto con una pretensión remunerativa que no es aceptada, es mejor buscar crecimiento en otro sitio. Si hay demasiada tensión entre compañeros o empleadores…si mengua la necesidad que la empresa antes demostraba por sus servicios, si se nota en el ambiente que posiblemente ellos puedan prescindir de su presencia…en todos estos casos siempre es mejor buscar un nuevo empleo. Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Publicado por Mariana en - Recomendados, - Trabajo, Actualidad, Consejos el 28 Septiembre, 2009
cambiar, dinero, empleo, horizontes, problemas, renunciar, rumbo, Trabajo


