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Según la Real Academia Española, apariencia es: “Aspecto o parecer exterior de alguien o algo” y, entre otras acepciones, “Cosa que parece y no es”. Bien decía mi mamá, en la vida más vale parecer que ser. La sociedad mundial está sometida a estereotipos de belleza muy lejanos de la realidad; y aunque la mayoría lo sabe, de igual forma se deja seducir por la publicidad, que avasalla hasta con la razón.
¿Por qué todas queremos llegar a la perfección corporal?, la utopía más grande que tuvo la humanidad, después de desear la paz en el mundo. La firma Dove llevó a cabo la investigación Más allá de los estereotipos, reconstruir la base de las creencias sobre la belleza, que realizó en más de 3000 entrevistadas, de entre 15 y 64 años, de 11 países.
¿Los resultados? Aterradores: “el 88% de las adultas desearía cambiar al menos un aspecto de su apariencia física, cifra que se eleva al 92% en el grupo de las adolescentes”. Para ambas generaciones el peso “es el factor principal de insatisfacción”, por ende, el 67% evita actividades, como salir, hacer deporte, etc., por sentirse mal con su cuerpo. Asimismo, el estudio reveló que las creencias sobre la belleza comienzan a una edad cada vez más temprana: “el 54% tomó conciencia de la necesidad de ser atractiva entre los 6 y los 17 años”. Ninguna novedad, ya se viene hablando de esto en los medios de comunicación, quien tenga a alguna niña cerca lo sabe. La última publicidad de Dove, ya vista en el blog, propone “librar a las próximas generaciones de crecer con la presión y las consecuencias de ideales tan poco realistas como nocivos”. Y aunque se hable y se escriba sobre los trastornos alimentarios (principalmente la anorexia y la bulimia) nada parece detener la idea globalizada de la belleza perfecta; la cual, creo, nadie ha alcanzado. Porque es verdad que la belleza sale de adentro, pero quién, hoy, se mira el interior. Fuente: La Nación. Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Publicado por Daniela Ceccato en Actualidad, Belleza, Moda y tendencias, Ocio y cultura el 28 Abril, 2007




Las mujeres no están conforme con su cuerpo
¿Qué les pasa a las mujeres que ninguna está conforme con su apariencia? Eso se preguntó un estudio que realizó la firma de belleza Dove, cuyo resultado fue bastante desalentador: "el 88% de las adultas desearía cambiar al menos un aspecto d…
Hay una doble moral en esto de la belleza. Por una parte todos sabemos del peligro que hay en la anorexia y la bulimia (y lo dice una que ha estado jugueteando con ambas, viendo lo “fácil” y “rápido” que es conseguir un cuerpo “bonito” con ellas).
Pero por otra parte nadie quiere una mujer fea. Yo he llegado a escuchar de gente bastante “progresista” con un par de copas de más frases del estilo: “Prefiero un hijo tonto a una hija fea, porque el hijo tonto se coloca, pero la hija fea…”.
Y con fea me refiero también a gorda.
Cuando una está hablando con chicas de menos de quince años que se están midiendo el índice de masa corporal y comentan que “qué bien, estoy por debajo del índice normal”…
Cuando una está hablando con *mujeres* que les da vergüenza ir a la playa porque las van a mirar por gordas…
Cuando una misma tiene que someterse a dietas y ejercicio físico para poder entrar en el club de gente que triunfa…
¿Cuántas mujeres gordas vemos en puestos de responsabilidad? No dudo que esas flaquitas valgan también pero, ¿tantas mujeres regordetas que veo por la calle, y ninguna llega arriba? (O muy pocas)
Creo que el mejor negocio que existe es el de la INSATISFACCIÓN. Es el más rentable.
Analicemos esto…¿cuántas mujeres tienen el cuerpo de las súper modelos? ¿cuántas realmente tienen celulitis, caderas prominentes, vientre abultado, várices?
Bueno…ahí tienen …ahí está la mina de oro (en todos los sentidos)
Si se genera descontento en esta GRAN MAYORÍA, se la conduce como ganado hacia determinados comportamientos, entre ellos:
Hacer dietas, anotarse en gimnasios,operarse, adquirir todo tipo de medicamentos que prometen el paraíso en estética,etc.
Detrás de todo esto hay multinacionales y “otras empresas” que ganan verdaderas fortunas vendiendo mentiras.
En el caso de los laboratorios es casi un libro aparte.
Digo…no se trata de que aparezcan ciertas marcas de jabones o algunas personas cargadas de buenas intenciones y nos digan que ser gorditas no es jodido, lo que se necesita es un cambio desde la base económica y legal misma. Que no se permita comerciar con la imagen de la mujer, que sea (hasta me atrevería a decir ILEGAL) que impongan modelos nefastos para lucrar con la dignidad femenina.
En tanto no se gestione y prohiba esa utilización perversa de nuestra belleza, el descontento cada vez será mayor y la verguenza ante nuestros cuerpos no cesará jamás.
Para la próxima, si las dueñas de esta web me lo permiten, escribiré sobre la violencia de género.
Gabriela P