Bruxismo: dientes que rechinan

Como cualquier persona adulta, los niños también sufren de estrés, la diferencia es que generalmente no canalizan esta energía negativa de la misma forma que una persona mayor, y las consecuencias pueden evidenciarse en otros aspectos, uno de ellos es el denominado Bruxismo nocturno.
Se trata del hábito de chirriar los dientes, apretándolos y haciéndolos rechinar, generando repercusiones en la calidad del sueño, la mandíbula y los músculos y tendones del rostro. Todo esto representa una mala noche para el niño y un despertar sin haber descansado como es debido, sumado al hecho de que los compañeros de cuarto también advertirán este sonido pudiendo provocar insomnio generalizado.
Otra de las consecuencias latentes con este problema si no es tratado a tiempo es que los dientes comienzan a deteriorarse con facilidad, dado que la presión va destruyendo la capa de esmalte que los recubre, dejándolos vulnerables a caries e infecciones.
Algunas medidas que pueden tomarse para prevenir y solucionar este problema:
- Debemos tratar que durante el día el niño se acostumbre a mantener sus labios juntos, pero los dientes separados, esto hará que no acumule tensiones innecesarias.
- Es aconsejable hacerle movilizar los músculos de la boca, por ejemplo haciéndole masticar una manzana cuando se va a dormir. Esto lograra que tenga un reposo mejor y además relajara la mandíbula que esta siempre en movimiento.
- Es muy efectivo también tratar de ayudarlo a relajar la boca, una buena opción es colocarles paños de agua tibia en los cachetes para aliviar la tensión en los músculos, los cuales muchas veces les provocan dolores de cabeza.
El Bruxismo va de la mano con la tensión nerviosa, se debe entonces tratar de mantener al niño tranquilo además de disminuir el consumo excesivo de golosinas y dulces, para evitar problemas mayores en una boca con las defensas bajas.
Publicado el 24 Enero 2008 – 7:00 am | por Mariana |

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