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La entrada a la pubertad y la adolescencia trae muchas preocupaciones a cualquier padres porque los hijos se vuelven rebeldes. En realidad esta rebeldía es natural, pero es un problema cuando deviene en violencia, alcoholismo, drogadicción u otras conductas desviadas. Si últimamente has notado algo raro en tu hijo y sospechas que podría tratarse de drogas, aquí te presentamos las claves para que salgas de dudas.
Indicadores físicos En algunos casos son muy obvias, y en otros pueden pasar desapercibidas para padres “distraídos”.
Cambios en las costumbres y comportamientos
Si identificas algunos o todos, no te desesperes, no le regañes ni muestres tu mal humor. Antes de dar señal de alarma tranquilízate para que puedas comunicarte con tun hijo con tolerancia y comprensión. Es duro, pero se peor si no reaccionas con asertividad. Envía a Facebook / Envía a Twitter |


