ene
23
2007
Reiki es un término japonés que significa “energía universal de vida”, “energía vital universal” o “fuerza vital universal”. Esta energía adopta diversas formas y está presente en todo lo que tiene vida. Es la esencia de quienes somos como seres humanos, una parte integral del ser. El reiki es una técnica de transferencia de energía curativa, y no tiene nada que ver con ninguna religión. Es un método que tiene la posibilidad del auto-tratamiento.
Para su uso que no se requiere de ninguna condición especial. Se activa mediante una iniciación, llamada armonización (realizada por un Maestro), en la que el estudiante es capacitado para canalizar esta energía. El practicante es quien conduce ésta, no usa su energía vital, por lo que nunca se verá privado de la misma durante su práctica.
Entre las numerosas técnicas de sanación que actúan usando la energía vital, reiki es quizá la más simple, ya que se adapta a practicantes de todas las edades y niveles de formación. Se trata en realidad del Sistema Usui de Sanación Natural, como lo llaman los maestros herederos de la tradición del descubridor de la técnica (el Doctor Mikao Usui).
Al no requerir de una formación previa, para ser practicante basta con un seminario que dura, habitualmente, tres días. En él un maestro inicia a los participantes en una serie de sencillas ceremonias y una técnica de imposición de manos (con esto es suficiente para alcanzar el primer nivel). Otras iniciaciones, que se pueden hacer luego de la práctica de la técnica, habilitan para el segundo nivel y la maestría.
Con la práctica del reiki se pueden lograr varios beneficios, entre ellos: incrementar el nivel de conciencia y aumentar, o variar, la percepción de la realidad que nos rodea; en definitiva, elevar el crecimiento personal de manera natural. Con este método también se estimulan y despiertan las fuerzas internas de autosanación, se equilibran los centros y circuitos energéticos, y las funciones metabólicas del cuerpo.
También se alivian las tensiones musculares y los dolores, y se liberan las emociones reprimidas. Aumenta el nivel energético, proporcionando vitalidad física y anímica, revitalización orgánica y rejuvenecimiento de todo el organismo. Se produce un estado de profunda relajación, donde se logra la calma mental y la serenidad de espíritu. Se llega a un estado íntimo y progresivo de autoconocimiento, y se sana el ser en su totalidad (principal objetivo de la medicina holística).
Su funcionamiento
En principio, se trata de hacer un contacto a través de las manos, ya sea el practicante a sí mismo como a otra persona, transmitiendo así esa energía. El reiki tiene como objetivo equilibrar, armonizar y desbloquear tanto a la persona que lo recibe como a quien lo transmite.
Es una técnica que también resulta eficiente para reducir estrés y fortalecer el sistema inmunológico. Muchos profesionales de la curación (terapistas físicos, psiquiatras, psicólogos, kinesiólogos, etc.) han empezado a combinar reiki con los métodos de curación que ellos usan habitualmente.
Lo bueno que tiene esta técnica es que se la puede aplicar en todo orden de la vida, ya sea para mejorar las relaciones de pareja, familiares, para concentrarse en alguna tarea especifica o mejorar el entorno laboral, como también para estudiar, cocinar, crear y, sobre todo, para poder conectarse con la realidad sin sufrir. Esto resulta si la persona hace todo lo que esté a su alcance para mejorarse a sí mismo y de esta manera a su entorno.
El reiki interviene en tres planos: físico, mental y afectivo, y espiritual. En el plano físico relaja los músculos tensionados, disminuye el dolor, y puede acelerar el tiempo de sanación de heridas, fracturas, quemaduras y algunas enfermedades. En el plano mental y afectivo logra calmar la ansiedad, estabilizar y hacer fluir las energías del cuerpo. Y en el plano espiritual los beneficios son más difíciles de describir, pero no por eso menos reales o importantes.
En una sesión
El practicante o canal actúa como un nexo entre la fuente original de esa energía y quien la recibe. Por lo general, una sesión dura entre una hora o una hora y media. Primero es necesario estar vestidos de forma cómoda, sin ropa que llegue a ajustar. El practicante pide que la persona se recueste cómodamente sobre una camilla.
En una primera etapa el canal tratará cabeza, rostro, pecho, abdomen, deslizando sus manos y deteniéndola en cada sitio para que la energía vital pueda fluir hacia donde más lo necesita la persona. Luego, indicará que la persona se recueste boca abajo para tratar la zona posterior del cuerpo, haciendo hincapié en la columna vertebral.
Reiki no es un masaje, ya que no usa presiones, maniobras bruscas, ni tirones. Se trata de una sesión en absoluto agradable, por lo que durante la misma muchas personas han podido conciliar el sueño.
Publicado por
Daniela CeccatoCordiales saludos,mi ombre es César, soy maestro Reiki y hermano de la oreden de los Guerreros de la Luz, en mediados de setiembre estaré por Santiago de Compostela y me interesaria conocer hermanos practicantes para poder compartir y dialogar sobre este hermoso camino. la Luz esté con ustedes
hace anos empese con una enfermedad que me quedo cuadriplejica me recupero al tiempa vuelvo a caer hice un curso de reiki 2nivel tuve otra crisis de mi enfermedad ahora mas complicado oorque fueron los organos interno ise paro cardiaco estuve en coma 7 horas en esas horas vi mucha gente irse camino a otro plano ahora no puedo practicar mas porque me vinen esas imagenes me podes ayudar como logro volver a pasar reiki era tan hermoso GRACIAS
[...] para desbloquear los chakras y limpiar el cuerpo de energía, antes de una sesión de Reiki. Se trata hacer rodar las barras de azufre sobre la zona a tratar ejerciendo una presión suave a [...]
