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El peeling, o exfoliación cutánea, es un tratamiento que consiste en la eliminación de distintas capas de la epidermis para favorecer la regeneración de la piel. El número de capas que se debe eliminar depende del tipo de peeling que se realice, el cual puede ser superficial, medio o profundo. Este tratamiento renueva las capas superficiales de la piel produciendo un recambio celular acelerado. Existen diferentes tipos de exfoliantes: - Natural: radiación solar. Con el peeling se obtiene una piel más reluciente, joven y sana, y para ello ha sido fundamental la aparición de sustancias más eficaces y el perfeccionamiento del tratamiento. Entre las sustancias empleadas se encuentran el fenol y los ácidos glicólico, tricloracético, salicílico y kójico. La elección de las mismas depende del objetivo del tratamiento (despigmentante, antiacneico o antiarrugas). Pero en cada caso se consigue mejorar la calidad de la piel y la producción de colágeno y elastina. Los peelings se clasifican de acuerdo a la profundidad en la cual actúan: Con respeto a la recuperación de la piel, se va a depender de la profundidad del peeling; pudiendo ser desde unas pocas horas hasta de cinco días. En el caso de los peelings profundos, se realiza una única sesión en el rostro, lo que requiere sedación profunda, o incluso anestesia, y la recuperación tarda más. La paciente puede demorar entre cinco y diez días para poder maquillarse. La periodicidad del tratamiento depende tanto del objetivo del mismo como de la sustancia empleada. Los peelings donde se aporta luminosidad al rostro, se realizan entre cuatro y ocho sesiones semanales o quincenales. Cuando se obtienen los resultados deseados se hace una sesión de mantenimiento cada cuatro o seis semanas. En el caso del procedimiento profundo, las sesiones se hacen más espaciadas y el tratamiento completo se repite una vez al año (si el peeling es muy profundo no se suele repetir en años). Luego del tratamiento la higiene es primordial y se debe hacer sí o sí. También es imprescindible usar protección solar y evitar la exposición directa al sol. De igual modo, cada paciente va a contar con un tratamiento personalizado, el cual se puede basar en la aplicación de cremas o en complementos dietéticos; esto depende del problema específico que presenta cada piel. Este tratamiento no sólo es llevado a cabo por mujeres ansiosas de verse cada vez más jóvenes o con la piel más reluciente, sino que también los dermatólogos son consultados por hombres y jóvenes. Esto es así porque el peeling trata otros problemas más allá de las inevitables arrugas, sirviendo su aplicación para tratamientos de acné, rosácea, melasmas o enfermedades como la dermatitis seborreica. Asimismo el peeling es complemento de otras intervenciones, como la cirugía plástica. Algunos cirujanos lo recomiendan antes del lifting, porque hace que la piel se vea más joven. Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Publicado por Daniela Ceccato en Belleza el 23 Enero, 2007




Quisiera saber si teniendo rosácea se puede realizar un peeling, de ser así, de qué tipo. Muchas gracias.