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Le pasa a muchas…casi a la mayorÃa, todas sufren por esos benditos (o malditos) kilos que llegaron con el embarazo, donde engordar estaba bien visto porque te darÃa un niñito saludable, pero que una vez que el niño nació y es todo lo saludable que puede ser, esos kilos no se van, están allà aferrados, negándose a irse y dejar aquella silueta que antes sabÃas lucir.
El problema radica en que los primeros meses del bebé son un conjunto de tensiones para la madre, la que tiene poco tiempo para cuidar de si misma, de su aspecto, y para cuando quiere acordar aquellos kilos ya se hicieron de la familia…entonces, ¿cómo solucionarlo?. Un grupo de cientÃficos de Gunderson estudió a 940 mujeres que formaban parte de un estudio de salud pre y postnatal de la Escuela de Medicina de Harvard, en Boston…el resultado te encantará, ya que se descubrió que una solución radical para semejante problema seria básicamente que la madre tuviese más horas de descanso (si..dormir!!!). Lógicamente es una tarea difÃcil cuando el niño se despierta a cada rato y pide a gritos a su madre, pero se comprobó que las mujeres que dormÃan apenas dos horas más (unas 7) podÃan recuperar más rápidamente y sin esfuerzo la lÃnea correcta…asà que ya sabes, ¡a dormir y que del niño se encargue tu marido! (al menos por unas hora…). Envía a Facebook / Envía a Twitter |



