nov
20
2009

Es hora de ocuparnos de nosotras. Conocer y hacer conocer nuestras partes más estimulantes a la hora de un encuentro sexual es imprescindible y traerá muchas satisfacciones. Lo primero que debemos hacer es familiarizarnos con nuestro cuerpo. Inspeccionarlo y darnos cuenta qué zonas resultan claves para gozar desde la previa de nuestro acto sexual hasta el alcance del orgasmo.
Como ya hemos hablado en otros posts, la improvisación y la confianza resultan piezas importantísimas para lograr, entre otros, este objetivo. Sin inhibiciones, hay que explorar y disfrutar. Haremos un repaso sobre las partes del cuerpo que más sensibilidad poseen. Zonas erógenas conocidas y de las otras.
El cuello –para empezar de arriba hacia abajo- es una de las zonas más placenteras de nuestro cuerpo porque tiene muchas terminaciones nerviosas. En su parte posterior existe un punto que causa extrema sensibilidad con sólo rozarlo. Y si a eso le sumamos besos , caricias leves y soplidos suaves, mucho mejor.
Las caricias, besos y más sobre los senos son muy excitantes. Pero más placentero resulta recorrerlos sin dirigirse directamente a los pezones, sino acariciarlos previamente.
Los labios son sensibles, más aún el superior. Se recomienda besar alternadamente con el inferior, acercarse por un instante y volver delicadamente. Es bueno humedecerlos con y rozarlos con la lengua.
Otra zona desconocida para el común de los placeres es el de las costillas, más precisamente la parte cercana a los senos. La inventiva sobre esta parte es fundamental. Es recomendable presionar suavemente hacia arriba, ya sea con las manos, la boca ó la lengua.
En la espalda se encuentra una alta concentración de terminaciones nerviosas, que la hacen sensible a caricias y cualquier tipo de roce que sufra. Deslizar las uñas, besar y masajear concremasy otros productos, pueden dejar totalmente extasiada y relajada a cualquier mujer.
Hay que recordar usar la fantasía y la imaginación total a la hora del juego previo y durante la relación sexual. Relajar y gozar es, recordemos, la primera consigna.
El ombligo es una zona muy caliente, cosquillas y besos harán explotar de placer a la mujer si se realiza con suavidad. También sirve el uso de alguna fruta, posicionarla y comerla, chuparla desde ese mismo lugar…
Si se busca variar…los muslos tienen en su parte interior una sensibilidad diferente, incluso, de la zona genital.
La ingle y el perineo son zonas altamente excitantes. Forman parte de las zonas genitales y sumado a la cantidad enorme de terminaciones nerviosas, se recomienda explorarlas muy detenidamente.
¿Y cómo no hablar de él? El Punto Granfeberg ó Punto G. Si es posible y resulta fácil, una explosión caliente se producirá si se coloca un dedo dentro de su vagina con la palma de la mano hacia arriba y moviéndolo como si se estuviera llamando a alguien para que se acercara. Así se estará acariciando la parte interior de la vagina.
Otra parte interior que produce muchísimo placer es la de las piernas. Masajearlas con aceites y otras esencias producirá una estimulación nueva e inolvidable.
Se habla de la parte posterior de la rodilla como una verdadera zona erógena que vale la pena explorar. Parece raro, pero muchas mujeres aseguran colocarse buena cantidad de perfume allí para atraer la atención de su pareja mientras tienen sexo.
Pero esto no termina aquí. Nuestro cuerpo es totalmente erógeno ¿Por qué? Otra zona caliente es la punta de los pies. Masajes, besos y caricias sobre ellas harán relajarse y disfrutar a la mujer por completo.
A no olvidarse de las palabras. Son reales provocadoras de placer si nos lo proponemos. Pedir a tu pareja que te diga esas cosas que quieres escuchar es genial y puede resultar más caliente que un toquetón.
No debemos olvidar que no existe fórmula de la ciencia sobre el goce sexual. Cada cuerpo es diferente, por lo tanto hay que buscar la forma de mayor excitación posible ¿Cómo lograrlo? Comunicándonos con nuestra pareja, probando, buscando nuestro tiempo para el disfrute. Todo esto acompañado de mucha imaginación y sin caer en la rutina…
A explorar se ha dicho!
Etiquetas Mujer, placer, sexo, sexualidad pareja, zonas erogenas
Categoría - Cuerpo, - Pareja, Sexología
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Publicado por
Karina