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Cada paÃs, cada región y hasta cada ciudad, tiene su forma particularÃsima de ingerirla, ya sea cebado, en mate cocido, en tereré, frÃo, caliente, dulce, amargo, con leche, con coco, con hierbas medicinales. El hecho de compartir un mate es una tradición casi tan antigua como la historia de Sudamérica y es una buena excusa para pasar un buen momento con amigos, familia, pareja o simplemente descansar en la soledad, luego de un dÃa ajetreado. Su nombre, hilaire ilex-paraguariensis o también ilex-mate, le fue dado en 1823 por Augusto de Saint, un naturalista francés. Pero la historia data de muchos más años atrás, ya que los guaranÃes, el mayor grupo indÃgena de esta zona, lo consumÃan como medicina y estimulante anÃmico. El árbol de la yerba mate crece en la cuenca de los rÃos Paraná y Paraguay y es muy parecido al laurel. Tiene una altura de cuatro a seis metros y son sus hojas las que se utilizan para la famosa bebida del mate. Cuenta la historia que los guaranÃes le atribuÃan poderes excitantes y tónicos de carácter mágico, que justificaban con un origen cuasi divino. La yerba mate tiene un potente alcaloide, la mateina, que actúa como estimulante y combate la fatiga mental y fÃsica, favoreciendo el trabajo intelectual. Entre sus propiedades se pueden contar: repone de la fatiga y excita al trabajo y a la actividad; ayuda a la circulación y la respiración porque es un acelerador del ritmo cardÃaco y ayuda a disminuir la tensión arterial. Es un buen digestivo porque ayuda a la evacuación y estimula las contracciones del estómago. La yerba mate es una planta que contiene vitamina C; vitaminas del complejo B; y minerales, como calcio, potasio y magnesio. Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Publicado por fada en Salud y nutrición el 18 Enero, 2007
Quien ha viajado por el sur de Latinoamérica se ha sorprendido y disfrutado del mate: la tÃpica bebida a base de yerba mate que se consume en Argentina, Paraguay, Uruguay y sur de Brasil.
