|
Es, desde hace más de diez años, portada de las revistas de moda más importantes a nivel internacional, la cara de las marcas más prestigiosas y además desfila para los diseñadores top. Hoy con 32 años y madre de Lila Grace (nacida en 2002, en Londres), es una de las supermodelos más requeridas. Tendrá perfume con su nombre (la encargada de producir y comercializar el producto será Coty -responsable de las fragancias de estrellas como Jennifer López o Sarah Jessica Parker, etc.-) y creará una línea de ropa, también con su nombre -firmó un contrato con la cadena TopShop-. Características principales que la lanzaron a la cima del mundo de la moda: delgadez extrema, apariencia frágil, pero a la vez reflejando una imagen natural y bella; fue la protagonista de que las mujeres exuberantes quedaran por un rato de lado, y con tan sólo 1,70 de estatura -las modelos para desfilar deben medir por lo menos 1,75-. Diseñadores y fotógrafos se enamoraron de ella, y logró convertirse en un símbolo de la moda. Nació en Surrey (Inglaterra) el 16 de enero de 1974. A los 14 fue descubierta por Sarah Doukas -fundadora de la agencia de modelos Storm- en el aeropuerto JFK de Nueva York; y a partir de ahí empezó su exitosa carrera. Primero posó para numerosas revistas de adolescentes, y gracias a la sesión fotográfica publicada en “Harper’s Bazaar” alcanzó la fama de forma definitiva. En 1992 se convirtió en la imagen de la marca Calvin Klein, apareciendo en su campaña desnuda, y sin ningún producto de esta firma. Después de aquí, fue la protagonista de las campañas de: Burberry, Loewe, Dolce & Gabanna, Yves Saint Laurent, Cerruti 1881, etc.; y desfiló para Versace, Chanel, entre muchos otros. Incluso posó desnuda estando embarazada para el excéntrico pintor británico Lucien Freud, quien le propuso realizar una serie de retratos. El cuadro se ha convertido en una de las obras contemporáneas más caras vendidas en Europa. Más allá de su éxito profesional, Kate ha tenido problemas con la alimentación (algunos dicen que es anoréxica), las drogas y el alcohol. A fines de la década del noventa declaró para la revista The Face, que en los últimos diez años se la había pasado modelando borracha. Además, los medios británicos, en particular el Daily Mirror, han acusado a Moss durante mucho tiempo de abuso a la cocaína. Por esto, tras una demanda el periódico tuvo que retractarse y pagar por daños. Sin embargo, en septiembre de 2005 esta misma publicación mostró fotos de la bella mujer inhalando esta droga, en una sesión de grabación en Babyshambles. Por un momento su carrera pareció derrumbarse, y muchas de las marcas con las que había firmado (H&M, Chanel, entre otras), rescindieron de sus servicios. Pero un año después reapareció, con más fuerza que nunca. Burberry, Longchamp y Rimmel, le renovaron el contrato, la casa Dior la eligió para ser su imagen, Calvin Klein la contrató para ser su línea de jeans y apareció desnuda para los avisos del joyero David Yerman. Asimismo, fue la cara de la marca de su amiga Stella McCartney y protagonizó las gráficas de Versace. Además de su trabajo de modelo se ha dedicado a la música y al cine. Cantó junto a su amigo Bobby Gillespie, líder de la banda Primal Scream, la canción “Some velvet morning”, que tuvo gran éxito; y ha actuado en “Hadas buenas de Nueva York” (2001). Disfrútala como cantante. Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Publicado por Daniela Ceccato en Actualidad, Moda y tendencias el 18 Enero, 2007

