Si creías que ser guapa te la hace fácil, o ser un genio te asegura el éxito, pues piensa de nuevo. Hay dos cosas mucho más importantes que pueden suplir con creces a la belleza, e incluso a la súper inteligencia: Seguridad y actitud.

Algo que debes mantener muy presente es que tanto la actitud yseguridadno se enseñan en las aulas universitarias, ni se logran con el bisturí, sino con la experiencia de vida.
Y lo mejor de todo, es que están al alcance de toda mujer que tenga la determinación de cambiar su destino.
Es muy difícil mantener la clama y reaccionar de buena manera ante una situación difícil. Pero siempre trata de calmarte y no desanimarte de golpe.
Trata siempre de analizar las cosas antes de actuar.
No esquives la mirada, no te disculpes a cada rato, y no señales tus propios defectos y errores.
Recuerda que los demás te tratan según la imagen que proyectas.
Nadie nace sabiendo, y siempre vamos a necesitar una ayuda extra. Pedir consejo no es rebajarse ni demostrar ignorancia.
Demuestra que te interesa hacer las cosas bien.
Una cabeza preocupada no piensa claro. Puedes llevar tu almuerzo y tu maquillaje al trabajo, pero no tus preocupaciones.
Una vez que entres a la oficina los problemas domésticos se dejan detrás.
Acepta que no puedes sola con todo. Si te saturas de trabajo, te estresarás y no rendirás al máximo.
Asume solo lo que realmente puedas hacer, el resto, déjaselo a los demás.
No te duermas en tus laureles
Mantén la modestia ante tus pequeños logros, y plantéate retos mayores.
Así te mantendrás motivada para seguir superándote.
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Femina