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16
2008

A quién no el ha pasado tener que lidiar con una tapa que parece imposible. Pones toda tu fuerza en hacerla girar, pero nada, pareciera que estuviera pegada o sellada.
Pero ya no sufras más, porque aquí te voy a enseñar como resolver este pequeño problema doméstico.
Por lo general los frascos que más se atascan son aquellos que contiene alguna sustancia líquida o cremosa que al secarse forman costras alrededor de la parte interna de la tapa.
Para hacer “la magia”, tan solo tienes que poner el frasco boca abajo y darle uno o dos golpes secos (no fuerte, sino lo rompes) en la tapa contra el piso o con algún otro objetos (yo uso un pequeño rodillo de madera). Para sacar la tapa, usa un trapo seco o guante.
Des esta manera, se rompen las costras, el frasco no se deforma y tú no te lastimas las manos.
Como dicen, vale más la maña que la fuerza.
