Síndrome de la cabeza quemada

sindrome-de-la-cabeza-quemada-1.jpgSi te estás aislando de tu familia, pasando más horas de las normales en el trabajo, te olvidas del contacto con ella y al llegar a tu casa estás distraída, sin prestar atención al entorno; o si sientes que no tienes la capacidad de disfrutar del ocio y que nunca llegas a cumplir con el trabajo, estás ante el síndrome de la cabeza quemada.

Se trata del síndrome burn out, término creado por el psiquiatra Herbert Freudenberger (1974), que alude a la idea de quemar, arder o consumirse. Por lo general lo sufren personas que están superadas por las situaciones que deben enfrentar (se da en todo tipo de profesiones). Estos individuos se caracterizan por ser hiper responsables y por cumplir funciones, en su trabajo, que tengan que ver con tapar falencias.

En líneas generales, es un síndrome que se hace evidente ante situaciones de estrés que provocan en el individuo un nivel de tensión elevado, repercutiendo en su interacción con el entorno. Es una patología severa que suele derivarse del estrés laboral, y en la que se experimenta agotamiento emocional, falta de realización y despersonalización.


Los síntomas principales son los siguientes: dolores de cabeza muy habituales, problemas de sueño, gastrointestinales, fatiga crónica, pérdida de peso, dolores musculares, ausentismo laboral, abuso de sustancias estimulantes o adictivas (café, tabaco, alcohol, etc.), dificultades para llevar una vida relajada, aumento de conductas violentas, comportamientos preocupantes de alto riesgo.

También hay sentimiento de omnipotencia, desorientación, incapacidad de concentración, dificultad en la expresión de sentimientos, síntomas depresivos y embotamiento afectivo. En el ámbito laboral puede que aparezcan dificultades en la comunicación con compañeros y clientes, tareas mal realizadas y agresividad.

sindrome-de-la-cabeza-quemada.jpgSi te sientes identificada en algunos de estos puntos es hora de que empieces a hacer algo para poder cambiar este estado difícil de sobrellevar. Para ello es necesario que recurras a profesionales, como médico clínico, psicólogo, etc.

Es importante que expreses tus sentimientos sin miedo y empieces a ver tus puntos positivos. Trata de que aunque el ambiente sea hostil no dejar que te influya. Canaliza la agresividad y la decepción por otras vías e intenta encontrar satisfacción en otras cosas de la vida cotidiana -el trabajo no lo es todo-.

Por último, hay que trabajar la autoestima y delimitar tus puntos fuertes, ya que tienes tendencia a a ver sólo lo malo. Es importante estar rodeado de personas con las que tengas afinidad y que te estimulen, y evitar la rutina buscando estimulaciones en cosas que te gusten de verdad.

Y si así todo el ambiente laboral te resulta insoportable debes buscar una solución. Aquí nadie más que tú para buscar la salida, para eso hay que moverse, la quietud te deja indefensa. En definitiva, hay que trabajar para mejorar el día a día. Como se puede ver el síndrome de la cabeza quemada se debe tratar como una patología crónica.



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Publicado por Daniela Ceccato en Actualidad, Salud y nutrición el 16 Marzo, 2007

  1. meneame.net

    Sindrome de la cabeza quemada

    Una nota interesante sobre esta nueva dolencia de los tiempos modernos: el quemadero de bulbos como decimos vulgarmente en Paraguay.

    1. ana

      me interesa este tema conosco personas que tienen estos sintoma pero no estoy segura como podria yo saber mas para ayudar

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