El golf: un deporte para todos
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Desde finales del siglo XIX hasta la actualidad se ha multiplicado el número de campos por Sin embargo, el golf aún no está al alcance de todos. Es cierto que comenzó siendo una actividad minoritaria, con precios prohibitivos para la mayorÃa de las personas, y en realidad eso intenta ser cambiado.
Un estudio realizado por investigadores alemanes, llevado a cabo entre golfistas con edades comprendidas entre los 43 y los 67 años, ha demostrado que su práctica ejerce efectos muy positivos sobre el sistema cardiovascular. Esto comprueba la hipótesis de que el golf es la actividad fÃsica perfecta para el mantenimiento fÃsico de las personas mayores y el deporte de mayor atracción, por las condiciones de práctica: el ambiente natural, el agua, el césped, la comodidad de la ropa que se utiliza. Con este estudio quedan demostradas las condiciones saludables que tiene el golf como actividad aeróbica. Además, el mismo revela su capacidad para prevenir las enfermedades coronarias. Durante el recorrido se constató una disminución de los triglicéridos y un incremento del colesterol bueno o HDL. Asimismo se aconseja realizar otros ejercicios para acompañar este deporte. La alta necesidad de rotación en los movimientos de esta actividad (en cintura y espalda), requieren de ejercicios gimnásticos para el fortalecimiento del tronco. La recomendación que los especialistas hacen para quienes comiencen a practicarlo, es mantener una postura erguida (en especial en el primer golpe de cada hoyo y al momento de terminar el swing). Además de caminar, el golf implica otra serie de movimientos, sobre todo a la hora de golpear la pelota. Primero, hay que tantear el golpe, es decir, hacer como si fuese a realizarlo una o dos veces. De esta forma, entran en juego los músculos de los hombros y de las muñecas, y se calcula mejor la distancia donde se desea enviar la pelota. A continuación, se mantiene derecho y rÃgido el pecho, con la cabeza y el cuello ligeramente inclinados hacia delante, las piernas algo encorvadas y los ojos fijos en el punto en que va dirigido el tiro. En esta postura, el jugador balancea el palo de adelante hacia atrás, llevándolo en su movimiento hasta rodear casi la espalda. Luego traslada todo el peso sobre el pie derecho, mientras alza el izquierdo sobre el dedo gordo y vuelve hacia dentro la rodilla izquierda. Parece complicado, pero la única forma de comprobarlo es practicándolo y asà empezar a sentir los beneficios de hacer una actividad fÃsica que, además, hace deleitar con su juego en un bello campo con amplias latitudes. Y, por último, aunque parezca uno de los deportes menos activos es uno de los que hace mover casi todos los músculos. Por lo tanto, adentrarse en este magnifico deporte sólo traerá complacencias. Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Publicado por Daniela Ceccato en Ocio y cultura, Salud y nutrición el 16 Febrero, 2007
todo el mundo, asà como los practicantes del deporte. Tanto hombres como mujeres se dejan seducir por sus beneficios para la salud.
La gran presencia de este deporte en los medios de comunicación, por ejemplo en España (desde los tiempos de 


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