ene
12
2007
Se trata de la primera firma que sumó al servicio de la belleza los aportes de la investigación científica. Su creadora, del mismo nombre, era una esteticista polaca, que se nacionalizó en los Estados Unidos.

Sus comienzos empresariales fueron en Australia donde inauguró su primer salón de belleza en 1902, al que llamó Valaze. Continuó su expansión en las principales ciudades: Londres (1908), París (1915), Nueva York (1917), Tokyo (1956), etc.
A los 30 años de edad se había convertido, además de en sofisticada y elegante, en una rica mujer, que continuaba ampliando su negocio. Debido a la Primera Guerra Mundial se tuvo que marchar a los Estados Unidos.
En este país tuvo que enfrentarse, a nivel profesional, con otras figuras legendarias de la cosmética: Elisabeth Arden o Charles Revson. De igual forma, su crecimiento persistió. En 1965 murió, convertida en un mito. En algún momento afirmó “yo quiero que mi negocio dure 300 años. Si no puedo hacerlo, alguien lo hará por mí”. Desea en vos alta y tus anhelos se cumplirán; eso sucedió.
Hoy Helena Rubinstein, perteneciente al Grupo L´Oreal, continúa siendo símbolo de sofisticación y elegancia. De hecho la firma está destinada en todo al mundo a mujeres modernas, que quieren lo último en belleza. Por esta razón la misma se adentró en numerosas disciplinas y tecnologías de punta, como: farmacología, biología, dermatología y botánica.
Sus productos cosméticos y para el cuidado de la piel se encuentran en más de 50 países (por ejemplo, Alemania, Japón, Arbia Saudí, Argentina, Austria, Bélgica, Bielorrusia, Chile, Países Bajos, México, Perú, Paraguay, Polonia, Portugal, Suecia, Singapur, República Checa, Tailandia, entre otros).
Demi Moore, una de las estrellas hollywoodenses más bellas, es la nueva imagen de la firma. Representará a varios de sus productos, tanto de tratamiento como de maquillaje, ya que simboliza la filosofía Rubinstein: “Vive brillantemente” (Live Brilliantly).

Publicado por
Daniela Ceccato