Que la alimentación es fundamental para nuestra salud, lo sabemos todos. Pero es la higienización, tanto del lugar en donde se prepararon los platos hasta la de los productos a cocinar, un punto a tener muy en cuenta para así evitar ciertas infecciones alimentarias.

Para ello te brindamos unas recomendaciones de sanidad, ofrecidas por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo.
- Lavarse las manos antes de cocinar y durante la preparación.
- Superficies de la cocina deben estar limpias; protegida de insectos, mascotas y otros animales.
- Separar los alimentos crudos de los cocinados (también conservarse en recipientes distintos), y usar distintos utensilios para manipular unos y otros.

- Cocinar bien los alimentos, hay que asegurarse de que las sopas y guisos alcancen el punto de ebullición.
- No usar la temperatura ambiente para descongelar los alimentos, ni para conservar los ya cocinados.
- Se recomienda no almacenar la comida durante mucho tiempo, aunque sea en el congelador.
- Es importante que los niños coman los alimentos de forma inmediata después de su preparación.

- El agua para cocinar siempre tiene que ser potable y los alimentos saludables y frescos.
- Se aconseja tomar leche pasteurizada o esterilizada.
- Frutas y hortalizas bien limpias antes de ser consumidas.
- Prestar atención al hielo que, al igual que el resto de alimentos, puede estar contaminado con microorganismos y sustancias químicas.
- Tener cuidado con la bacteria salmonela, que es responsable del 70 % de enfermedades relacionadas con la comida. Para ello, en el ámbito doméstico se recomienda “adquirir y utilizar sólo huevos convenientemente envasados y etiquetados”.
- Los huevos frescos se tienen que conservar en el frigorífico y pasar fuera el menor tiempo posible.

- Hay que tener cuidado con el pescado crudo, el cual puede tener el parásito anisakis. Para evitarlo, comprar el pescado sin vísceras, cocinarlo a temperaturas superiores de 60 grados (cocción, fritura, horneado, plancha), congelarlo durante 24 horas -a una temperatura de menos 20 grados- si se va a consumir crudo.
Aunque hay ciertos pescados que se pueden tomar crudos sin antes congelarlos: ostras, mejillones, almejas, coquinas, truchas, carpas, anchoas -en lata o bote de vidrio-, bacalao y mojama, etc.
Vía.
Publicado por Daniela Ceccato en Actualidad, Cocina, Salud y nutrición el 10 Agosto, 2007






























Los pescados que nombras en el ultimo parrafo no son tales, son moluscos.