Consejos para niños que no duermen de noche

Generalmente es bastante normal que los niños presenten ciertos temores a la noche, muchas veces la causa puede estar relacionada a que justo en ese momento es cuando los chicos deben separarse de sus padres para ir a dormir a su cuarto. Es ahí cuando comienzan el drama, no quieren estar solos o le temen a la oscuridad, lloran, se angustian, angustian a los demás y al fin de cuentas en esa casa no duerme ni el niño, ni los padres ni nadie…
Otra variante que suele resultar peor es ceder a la solución más sencilla, que es hacerlo dormir con nosotros en la cama, con la consecuencia de que sacarlos de ella en determinado momento será misión imposible ya que esto se les hará costumbre.
Por lo tanto a partir de aquí, los papás deben agudizar su ingenio para tratar de salir airosos de esta situación, mantener la paz en la noche nos asegura un buen descanso para afrontar mejor el nuevo día, y recuerda que cualquier arma será valida en esta lucha contra los pequeños calculadores.
Estrategias a seguir:
Como primera medida para que cualquier plan a seguir tenga éxito es imprescindible que los papás estén de acuerdo entre ellos, ahí ya tendremos media batalla ganada. A veces da muy buenos resultados que los padres se vayan turnando y todas las noches antes de dormir le lean algún cuento, mientras de fondo se coloca alguna música muy suave, se les debe dejar claro a los niños que será todas las noches y un solo cuento, tampoco que esto nos signifique que debamos acampar junto a sus camas.
Es muy importante que tengamos en cuenta también que muchas veces la noche es la consecuencia del día, es decir, que si durante el día el niño fue expuesto a una vorágine de hechos, como peleas, gritos, o un clima de violencia tanto internos como externos, será normal que en esas circunstancias a la noche le gane la angustia y no quiera estar solo. También debemos estar atentos si hay algo que por alguna razón los asusta, ya que puede ser otro motivo, en ese caso debemos hablar con el y tratar de tranquilizarlo y acompañarlo.
También hay casos en que los niños viven en un clima de paz y tranquilidad y por la noche la hora de dormir no llega nunca, nosotros nos caemos de sueño y ellos no paran, en este caso no es miedo, es capricho y es aquí donde con mucha suavidad pero con firmeza debemos poner limites ya que nuestro descanso dependerá de eso.
Muchas veces puede pasar que el niño puede despertarse en medio de la noche por haber sufrido una pesadilla, en ese caso es normal que tenga miedo y le cueste volver a dormirse, los padres deberán calmarlos y asegurarles que solo fue un sueño quedándose cerca de el para cuidarlo.
Todos los métodos serán validos pero los chicos deben estar en sus camas, porque lo primero que harán es ver las ventajas que consiguen con sus miedos y solo bastara con sumar dos mas dos para saber cual será su objetivo.
No olviden el tacto, el amor y la paciencia, pero recuerden que la cama de mamá y papá es sagrada y el que afloja pierde…
Publicado el 10 Abril 2008 – 7:07 am | por Mariana |

lector de feeds





















