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Duración: 45 a 60 minutos por sesión. Paso 1: Acuéstese en una cama boca arriba, o en una manta en el suelo. Concéntrese unos minutos en su respiración, déjese llevar por ella. No fuerce nada.Piense solo en su respiración. Primero, concéntrese en hacer una respiración lenta y profunda. Deje entrar el aire en sus pulmones lentamente mientras inspira… Luego ensaye una respiración completa: céntrese primero en la respiración abdominal, sienta como el diafragma desciende suavemente cuando inspira… Luego, concéntrese en hacer una respiración relajada, silenciosa; respire y relaje… Finalmente, sienta que respira con su cuerpo, sienta que sus ojos respiran, su cara, su frente, respiran con sus órganos internos, su garganta, sus pulmones, su vientre, sus músculos… Tome conciencia de que todas las células de su cuerpo están respirando (Duración: 10 minutos). Paso 2: Déjese llevar por la gravedad. Vaya tomando conciencia de su cuerpo mientras respira lenta, profunda y silenciosamente. Sienta las fuerzas de la gravedad, la tarcción de la tierra.Deje que cada músculo de los pies, las piernas, los muslos, la espalda, los hombros, el cuello, la cabeza sea atraÃdo por la gravedad. Sienta cada músculo muy pesado, aleje de su mente cualquier necesidad de contracción muscular, concentre su pensamiento en la relajación. Deje que sus pies, piernas y muslos sean atraidos por el suelo. Sus brazos deben estar extendidos hacia arriba, su cuello sin tensión, relajando por 30 minutos. Paso 3: Relaje los pies, las piernas y los muslos. Sin perder la respiración relajada,centre su mente en partes muy concretas. Primero los pies, sus dedos, uno a uno… Relájelos, abandone cualquier tensión que exista, relaje dedo a dedo, sienta calor conforme note su relajación, su respiración, lentamente. Vaya relajando la planta del pie, los talones, los tobillos, los gemelos, sienta su pesadez. No avance a las extremidades superiores hasta que haya desaparecido cualquier tensión o signo de contracción muscular en las extremidades inferiores, observe mental y pasivamente como respiran y se relajan (Duración: 6 minutos). Paso 4: Vamos por la relajación de la espalda, el cuello, el vientre, la caja torácica, el pecho, los hombros. Siga concentrándose en la relajación de cada músculo, sintiendo su descanso, su respiración. Aleje de cada músculo la tensión. Su cerebro ayuda a cada músculo a recuperar su estado natural en posición de descanso. Cuando llegue a la espalda, concéntrese vértebra a vértebra sienta cómo se ensanchan y se extienden; deje que el diafragma de un masaje suave al abdomen al respirar relajándolo del todo, retire del cuello alguna rigidez que todavÃa quede (Duración: 8 minutos). Paso 5: Relajadción de manos y brazos. Primero, concéntrese en sus manos: vaya relajando uno a uno los dedos. Pase a la las palmas de sus manos, sus muñecas, sus antebrazos y brazos (Duración: 8 minutos). Paso 6: Relajación de la cabeza y la cara. Tómese un tiempo muy especial para su cabeza de forma muy minuciosa. Empiece por relajar las mandÃbulas, la lengua, los labios. Relaje los músculos de sus ojos: sus cejas, sus pestañas. Sienta su frente amplia, relajada. Finalmente, relaje hasta los cabellos, el cuero cabelludo (Duración: 6 minutos). Paso 7: Relajación de los órganos internos. Sienta su respiración y relajación. Vaya sintiendo la unidad de su cuerpo. Viaje por su cuerpo y observe que está perfectamente relajado, casi separado de usted. Vaya abandonando a su cuerpo ya perfectamente relajado, deje que su mente se recree con imágenes plácidas, el agua, el cielo, la naturaleza (Duración: 2 minutos). Paso 8: Relajación total. Abandone mentalmente su cuerpo, deje su mente flotar, viajar por el espacio, por un bosque. Sienta la luz, el aire limpio, puro, la paz. Sienta que cambia de tamaño conforme camina, siente que todo que le rodea tiene un tamaño enorme (los árboles, los troncos, las hojas, siéntase una abeja que vuela, disfrute de la placidez de animales pacÃficos). Perciba dimensiones de gran tamaño, disfrute de los detalles de las cosas que lo rodean. Camine y hágase un gigante de aire: vea una dimensión diferente, vea pequeños los árboles, las casas, los pueblos. Respire mucho aire, flote. Navegue por las estrellas, por el espacio infinito (Duración: todo el tiempo que quiera, que disfrute). Consejo: este ejercicio es uno de los mejores remedios para el nerviosismo, la tensión y el estrés, pero recuerde que la clave de su eficiacia está en que usted pueda creer y sentir todas las sensaciones a las que lo invita el ejercicio de relajación. Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Publicado por fada en General, Salud y nutrición el 10 Enero, 2007
El Yoga como disciplina de vida nos ofrece innumerables técnicas y ejercicios para la relajación corporal y mental.El ejercicio que explicaremos a continuación es uno de los más sencillos, pero a la vez efectivo y sirve para aquellas personas que por primera se acercan a las técnicas yóguicas de relajación.
