
Las mujeres vivimos quejándonos de lo que los hombres nos hacen, que a veces son crueles, nos mienten, utilizan y muchas barbaridades más. Pero vamos… nosotras tampoco somos tan inocentes que digamos.
Cuando queremos también somos malas con el sexo opuesto, y en ciertas ocasiones hasta los superamos con creces porque poseemos armas más letales: la seducción del género, mayor perspicacia y la arraigada creencia de que pertenecemos al “sexo débil”, cualidad que usamos como escudo.
Dar un número de móvil falso
Es más fácil sacarse de encima a un pesado haciéndole creer que puede contactarnos dándole un número falso que diciéndole que no nos interesa. Pero cuidado, mantengan el teléfono en silencio porque muchos chicos ya se han avivado de esta treta e intentarán marcar el número apenas se lo dan.
Usar a los hombres para obtener bebidas gratis
Una miradita seductora, el coqueteo picarón y una charla animada puede ser el pasaporte a unos tragos gratis dentro de la disco, luego cuando nos aburrimos o la situación se pone pesada de soportar, aplicamos el truco 1 o con una escusa creíble nos escabullimos entre la gente para seguir en la búsqueda.
Lágrimas de cocodrilo
Una de las estrategias de manipulación más efectivas y fácil de utilizar gracias a nuestra naturaleza sentimental.
La mayoría de los hombres no soportan vernos llorar; unas lágrimas con sentimiento, gimoteos y expresión de congoja pueden hacer milagros; cualquier varón hará lo imposible por detener el llanto y darnos ese gusto que tanto queremos.
Referido: Sexología
Etiquetas amor, chicas, conquista, Mujer, mujer mala, novios, pareja, relaciones, seducción, traición
0 comentarios
Publicado por
Glamour