Introducción a la homeopatía

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Ya en el siglo V antes de Cristo el griego Hipócrates estableció que la medicina podía basarse en dos principios distintos: El Principio de los Contrarios y el de Similitud. El primero trata la enfermedad con medicamentos opuestos y de él surgió la medicina convencional. Del segundo nació la homeopatía, una terapéutica no agresiva que estimula las reacciones defensivas del organismo utilizando dosis infinitesimales de la misma sustancia que provoca la enfermedad.

La homeopatía es un sistema de medicina alternativa, que emplea remedios carentes de ingredientes químicamente activos. La teoría de la homeopatía fue desarrollada por el médico Samuel Hahnemann (foto) y fue publicada en 1796.

La misma tiene una gran aceptación, por lo que hoy se halla extendida en algunos de loshomeopatia.jpg países más desarrollados del mundo; por ejemplo, Alemania, Suiza y los Países Bajos. En Gran Bretaña los tratamientos homeopáticos cuentan con la misma consideración que los oficiales en el marco de la asistencia sanitaria nacional. En Francia, se la enseña en los cursos de especialización de doctorado dirigidos a los médicos y dedicados a la denominada “medicina natural”.

La teoría de la homeopatía está fundada sobre la ley de los similares, es decir que para eliminar una enfermedad hay que utilizar una sustancia capaz de provocar la misma enfermedad en una persona sana pero a dosis infinitamente pequeñas para evitar una intoxicación. La homeopatía utiliza substancias a dosis infinitesimales que no tienen efectos secundarios y tiene en cuenta no sólo el síntoma del paciente sino su modo de vida. Al no tener efectos tóxicos ni colaterales, puede ser utilizada a cualquier edad y durante el embarazo o la lactancia.

La homeopatía estudia el conjunto de síntomas e individualiza los casos. Se trata de una medicina de terreno individual, es decir que tiene en cuenta el tipo de constitución, las características de una persona. Pero la misma tiene sus límites, no puede tratar la psicosis ni las enfermedades orgánicas con lesiones irreversibles, no puede eliminar los microbios o parásitos (enfermedades infecciosas) pero sí estimular las defensas.

La homeopatía se basa en tres principios fundamentales:
homeopatia-1.jpg - Ley de semejanza o similitud: la misma sustancia (que procede del reino animal, vegetal, químico o mineral) capaz de producir determinados síntomas en un individuo sano, también puede curar esos mismos síntomas en un enfermo.
- Dosis infinitesimales: todas las sustancias utilizadas en homeopatía se administran altamente diluidas.
- La individualización (o medicamento único): sólo se utiliza un remedio único en cada momento y en función de la similitud que tenga la patología del paciente con un determinado medicamento. Así, el tratamiento deberá estar adaptado a cada caso.

Esta disciplina no puede curar todos los trastornos, como por ejemplo las lesiones anatómicas, ni muchos tipos de tumoraciones. Sin embargo, otras enfermedades, como las cefaleas, los trastornos digestivos, las enfermedades infecciosas o las funcionales de origen nervioso, pueden con el tratamiento homeopático ser combatidas y superadas.

Publicado por Daniela Ceccato en Salud y nutrición el 7 Febrero, 2007

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