Este es el título del último libro de la periodista española Teresa Viejo en el que nos cuenta su experiencia laboral y sus puntos de vista sobre un tema muy candente en todo centro de trabajo: las relaciones laborales entre hombres y mujeres.
Aquí, exploramos brevemente los puntos más importantes de su libro sobre esta realidad laboral, que si bien ya lleva tiempo en la mayoría de empresas, aún tiene mucho camino por recorrer:
- Pensamos diferente: no es que haya una inferioridad de un bando o de otro, es simplemente que la forma cómo las mujeres afrontamos y resolvemos los problemas es diferente a la de los hombres. Mientras que ellos logran enfocarse en una sola tarea y encontrar una solución inmediata, nosotras tenemos la capacidad de ser ejecutoras multitarea y planificadoras a largo plazo.
- La facha NO es lo de menos: el saco y la corbata, aunque algunos los odien, la verdad es que gracias a ellos les es más fácil imponer autoridad con su presencia. En cambio, las mujeres tenemos el dilema de seguir nuestros gustos femeninos y ganarnos la etiqueta de “frívolas”, o bien masculinizarnos para dar una imagen “más profesional”. Y además, el más mínimo desarreglo en el vestir será mil veces peor visto en nosotras que en ellos.
- La carrera lingüística: mientras que ellos se llevan el premio a la economía verbal - solo utilizan un promedio de 2000 a 4000 palabras diarias-, nosotras nos lo llevamos por el derroche, pues emitimos la friolera de ¡6000 a 8000 palabras por día! Por ello, no resulta extraño que el 96% de las interrupciones en una conversación son hechas por ellos: simplemente no pueden seguir nuestro ritmo.
Mañana, seguimos con la segunda parte de este tema. ¡No te la pierdas!
Publicado por Femina en Trabajo el 4 Enero, 2008
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