
La prevención nunca está demás, y más aún si se trata de tu seguridad y la de tu familia. Los robos están a la orden del día, y si vives en una zona proclive a ellos debes ser aún más cauteloso(a).
No hay necesidad de volverse paranoico(a) ni nada por el estilo, para nada. Tan solo poniendo estos pequeños trucos y recomendaciones en práctica puedes contribuir a sentirte más seguro(a) y tranquilo(a) dentro y fuera de tu hogar.
- Identifica a las personas antes de dejarlas pasar. Para preguntar “¿qué se le ofrece?” es mejor hacerlo con la puerta cerrada. Si la personas quiere mostrarte sus credenciales, pídele que te las pase por debajo de la puerta.
- Nunca pongas notas en la puerta. No alertes a los ladrones sobre tu ausencia.
- No pongas la llave de auxilio en lugares obvios. Una de las primeras cosas que hará un ladrón será buscar en el buzón, debajo de la alfombra de la puerta o en una cornisa que son los “típicos escondites”.
- Si al regresar a casa sospechas que alguien está adentro, es mejor que contactes a la policía desde un teléfono cercano o un móvil.
- Actividades inusuales alrededor. Si ves a personas o automóviles extraños merodeando tu casa o tu vecindario, no dudes en llamar a la policía.
- Cambia tu juego de llaves. Si te vas a mudar a una nueva casa, existe la posibilidad de que los antiguos inquilinos aún conserven las llaves. Cámbialas también si tus llaves te han sido robadas.
- Si vas a salir por un buen rato, deja las luces prendidas y si es posible también el televisor para crear la ilusión de que la casa no está vacía.

