Sacar cuerpos extraños de nariz, ojos, oidos y boca en bebés y niños


Es común que nuestros hijos en algún momento, tanto sea por accidente, por un juego o simplemente por curiosidad, introduzcan algún cuerpo extraño en sus oídos, nariz, ojos o boca. La cantidad de pequeños objetos que los niños puedan manipular con estas características son infinitos.
Muchas veces resulta sencillo sacarlos antes de que produzcan algún problema, pero en ocasiones debemos recurrir a un profesional porque puede ocurrir que al intentar retirar el objeto nosotros mismos corramos el riesgo de que se vaya más adentro y de esa forma provocar lastimaduras o traumas serios.
Algunas maniobras que podemos realizar ante estas situaciones:
En el oído: no se debe quitar con ningún objeto punzante ya que se corre el peligro de que se introduzca aun más en la cavidad auditiva y de esa forma se puede dañar el tímpano y el oído medio. Una manera sencilla y que da buenos resultados es colocar la cabeza con el oído afectado hacia abajo y sacudirla suavemente hasta lograr que el cuerpo extraño caigo por si solo, de no ser así el especialista seguirá siendo la mejor solución.
Puede suceder también que un insecto se introduzca dentro del oído, en este caso debemos colocar algunas gotas de aceite tibio dentro del mismo, esperar algunos minutos y luego inclinando la cabeza hacia abajo, lograremos que caiga el aceite junto con el insecto.
En la nariz: se debe tratar que el niño respira suavemente por la boca, mientras el cuerpo extraño obstruye su nariz para evitar que siga subiendo. Luego hay que tapar la fosa nasal libre y sonar fuertemente por la otra, por lo general con esta técnica se logra expulsar sin problemas el objeto. Si luego de probar varias veces no se consigue lo mejor es recurrir a un centro asistencial.
En los ojos: en este caso lo primero que se siente además de molestias es dolor, ardor, parpadeo, lagrimeo y enrojecimiento, entonces suavemente y con un pequeño masaje se puede ir llevando el cuerpo extraño hacia la zona del lagrimal para luego poder retirarlo con facilidad. Si en cambio penetra en los ojos algún producto químico, se debe lavar en forma inmediata con abundante agua y llevarlo a que lo evalúe un oftalmólogo.
En la boca: en este caso y cuando nuestros niños son pequeños, son muchas las precauciones que se deben tomar, por ejemplo no dejar cerca de ellos pequeños objetos que seguro iran a parar a su boca y de ahí a su garganta lo que puede resultar en un verdadero problema. Una buena técnica es colocar el niño cabeza abajo y darle golpecitos en la espalda o tratar de provocarle el vomito de alguna forma para que expulse el cuerpo extraño, en caso de que se atraganten con la comida los pasos serán los mismos.
Estos consejos serán validos siempre y cuando la circunstancia no nos de el tiempo necesario para llevar al pequeño a un servicio de urgencia, en cualquier caso hay que tener presente que siempre es mejor prevenir que curar, por lo que debemos estar alertas a los objetos que manipulan nuestros hijos.
Publicado el 3 Marzo 2008 – 7:07 am | por Mariana |

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