|
Decirle “no” a nuestro ser más querido parece inconcebible para algunos padres demasiado permisivos y débiles de carácter con sus hijos, mientras que para otros padres parecen preprogramados para decir solo “no” y “no”. Lo ideal es encontrar el punto intermedio entre ser algunas veces un padre bonachón que trata a su hijo como a un amigo, y ser un padre recto que imparte y hace cumplir las reglas, en otras.
Todo padre debe trazar una línea de respeto y autoridad entre él y su hijo desde sus primeros años. Tú eres el adulto responsable, el modelo que seguirá para reafirmas su propia personalidad. Un padre blando, demasiado indulgente no se está comportando como padre porque no está inculcando a sus hijos los valores base sobre los cuales se asentará su desarrollo personal. Por otro lado, ser un padre vertical al estilo antiguo está comprobado que no funciona. Los niños de ahora no son ni como los de hace 10 años, menos se van a parecer a como era tú en tu época. El control excesivo, los juzgamientos y los sermones exagerados no solo no funcionan sino que resultan contraproducentes para el desarrollo de la autoestima, creatividad y dignidad de tu hijo. Dosifica y evalúa la oportunidad para impartir autoridad e indulgencia necesarias para crear un equilibrio en la relación padre-hijo. Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Publicado por Femina en - Crianza, - Hijos, Consejos, Familia el 2 Junio, 2009
autoridad, educar hijos, indulgencia, padres autoritarios, padres permisivos



[...] Padres negadores, ¿buenos o malos para los hijos? (por Femenino) [...]
[...] Padres negadores, ¿buenos o malos para los hijos? por Femenino [...]