Los molestos dolores menstruales

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Las molestias menstruales suelen ser como las premenstruales, pero más intensas. Los síntomas más frecuentes son: dolor de cabeza, dolor intenso de abdomen, que puede irradiar a la parte inferior de la columna y muslos (aumenta y diminuye de intensidad); náuseas, vómitos, diarrea, calambres, sudoración.

Asimismo, necesidad frecuente de orinar, dolor en las relaciones sexuales, cambios de humor: irritabilidad, nerviosismo, depresión; y falta de energía.

Existen unos factores de riesgo que hacen que unas mujeres sean más propensas a padecer dismenorrea que otras: historia familiar de dismenorrea, falta de ejercicio físico, abuso de cafeína, de alcohol y de tabaco; enfermedades inflamatorias de la pelvis, estrés y estado mental, emocional y afectivo alterado.

Aunque muchas mujeres estemos acostumbradas a soportar este dolor y lo veamos como normal, en realidad no tiene por qué serlo. Por lo tanto, se recomienda visitar al ginecólogo, quien podrá terminar con las molestias o al menos paliar los síntomas.

Dentro de los tratamientos convencionales, el especialista suele aconsejar tratamientos a base de medicamentos analgésicos y antiinflamatorios con paracetamol o ibuprofeno. Suelen ser los más efectivos contra el dolor. Eso sí, suelen se más eficaces cuando se toman con los primeros síntomas.

Pero si las molestias son muy fuertes, el ginecólogo te puede indicar un tratamiento hormonal que de alguna forma regule esa descarga de hormonas. Es decir, la píldora, inhibidora de la función de ovulación, también es muy efectiva en casos severos. No se recomienda la automedicación, en especial, si el dolor es fuerte e incapacitante.

Existen además remedios naturales, utilizados por aquellas reacias a tomar medicamentos. Por ejemplo: tener un orgasmo, ya sea teniendo relaciones con tu pareja o masturbándote, porque éste ayuda a paliar los dolores. Hacer ejercicio de forma regular también ayuda. Se aconsejan actividades físicas leves como caminar o nadar, que favorecen la circulación.

Asimismo, una alimentación específica. En esos días hay que ingerir alimentos saludables y evitar los que provocan malestar intestinal. Comer frutas, verduras y alimentos ricos en hierro, que compensan la pérdida de sangre y ayudan a superan esa sensación de agotamiento propia de la menstruación.

Incluir mucha fibra y evitar los alimentos ricos en grasas saturadas, ya que potencian el efecto negativo de los estrógenos sobre tu cuerpo (dolor e hinchazón). Restringe el consumo de sal y los azúcares simples, que provoca hinchazón y aumento de peso. Come menos comida, pero con más frecuencia.

Beber mucha agua, al menos ocho vasos al día, ayuda a combatir la hinchazón. También las infusiones de salvia y manzanilla son muy eficaces, ya que tienen efecto antiinflamatorio y calman los dolores ováricos. Evita el café y las bebidas excitantes, además del alcohol, ya que ponen nerviosa y dificultan la absorción de hierro.

Por último, date calor, con una manta eléctrica o una bolsa de agua caliente, en el abdomen o riñones, ya que disminuye el dolor. Hacer también asientos de agua caliente; con 10 o 15 minutos diarios se mejora la sintomatología.



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Publicado por Daniela Ceccato en Salud y nutrición el 2 Marzo, 2007

  1. danibel vasquez diaz

    bueno los dolore k m dan som muy fuertes y hay veses k no lo puedo aguantar digame k hacer

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