Las mujeres y los hombres se diferencian hasta para matar. Sí, eso explica una nota publicada en Perfil.com. Ellas no matan por las mismas razones que el sexo opuesto: lo hacen por “amor, odio y agotamiento”, sentimientos que las llevan a asesinar sin mucho planificar. En cambio los hombres lo hacen, por lo general, por dinero.
El artículo se centra en el caso de Claudia Sobrero, “la única mujer en la Argentina que fue condenada a reclusión perpetua más la accesoria por tiempo indeterminado”. Ella, junto a Oscar Odín González Muñoz y Pablo Zapata, mató al dibujante Lino Palacio y su esposa (el 14 de septiembre de 1984).
Este caso fue llevado a la televisión, y fue uno de los capítulos de la exitosa serie “Mujeres asesinas” (basada en el libro del mismo nombre de Marisa Grinstein), que ya lleva dos temporadas y que logró conmover al país. No sólo por las fantásticas actuaciones, además de por su increíble fotografía, sino, y en principio, por su temática: ya que trató casos policiales verdaderos.

Cada capítulo produjo escalofríos en muchos hombres. La que mató a sus hijos, la que hizo empanadas con el cuerpo de su marido, la humilde trabajadora doméstica que mató a la cruel dueña de la casa en que trabajaba. Y muchos otros casos que hicieron pensar en la venganza como una bendición, porque, como aclara su autora, “las mujeres de este ciclo tienen algo en común: esperaban una vida mejor”. ¿Seguís pensando que la mujer es el sexo débil?
Publicado por Daniela Ceccato en Actualidad el 1 Febrero, 2007

